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Autor:
Bacarisse, Mauricio
Bach, Edward
Bach, Richard
Bacon de Verulamio, Francis
Bagnasco, Orazio
Bailey, Alice A.
Bain, Alexander
Bakunin, Mijail
Balaguer, Víctor
Balart, Federico
Balsekar, Ramesh
Balzac, Honorato de
Banchs, Enrique
Barahona de Soto, Luis
Baralt, Rafael María
Barba Jacob, Porfirio
Barco Centenera, Martín del
Barea, Arturo
Baró, Teodoro
Baroja, Pío
Barr, Robert
Barreda, Gabino
Barrès, Maurice
Barrett, Rafael
Barrie, J.M.
Bartók, Béla
Basho, Matsuo
Bataille, Georges
Baudelaire, Charles
Baum, Lyman Frank
Beauvoir, Simone de
Becher, Emilio
Beckett, Samuel
Bécquer, Gustavo Adolfo
Belda, Joaquín
Belgrano, Manuel
Beliaev, Alexander
Bell, Erik Temple
Benavente, Jacinto
Benét, Stephen Vincent
Benjamin, Walter
Benn, Gottfried
Benson, E. F.
Berceo, Gonzalo de
Bergerac, Savinien de Cyrano de
Bergson, Henri
Berkeley, George
Bernard, Claude
Besant, Annie
Bester, Alfred
Betancourt Cisneros, Gaspar
Bierce, Ambrose
Bioy Casares, Adolfo
Biscay, Acarete du
Blackwood, Algernon
Blake, William
Blanco-White, José María
Blasco Ibáñez, Vicente
Blavatsky, Helena Petrovna
Blest Gana
Bloy, Léon
Blyton, Enid
Boccaccio, Giovanni
Boecio
Boetie, Esteban de la
Bolívar, Simón
Bonnetain, Paul
Borges, Jorge Luis
Borja, Francisco de
Boudet, Henri Abad
Bowles, Paul
Braddon, Mary Elizabeth
Bravo Adams, Caridad
Brecht, Bertolt
Bretón de los Herreros, Manuel
Bronte Charlotte
Bronte, Anne
Bronte, Emily
Brunet, Marta
Buchner, Luis
Buda
Bulgakov, Mijail
Bulwer-Lytton, Edward George
Burger, Gottfried A.
Burgos, Francisco Javier de
Burroughs, Edgard Rice
Butler Yeats, William
Butler, Octavia
Byron, Lord
Bioy Casares, Adolfo
()
Escritor argentino. Iniciado muy joven con una serie de relatos, impregnados de surrealismo y luego no recogidos en la madurez, fundó en 1935 la revista Destiempo junto con Jorge Luis Borges. Con él escribió varios volúmenes de novelas policiacas, mezclados con observaciones irónicas sobre la sociedad argentina y suscritos con diversos seudónimos: H. Bustos Domecq, B. Suárez Lynch, B. Lynch Davis y Gervasio Montenegro. Su principal personaje es el detective Isidro Parodi. En novelas, cuentos y guiones de filmes, Bioy ha estudiado mitos clásicos revividos en la modernidad, aspectos paranormales de la vida y la psicología del amor. Entre sus títulos más notorios están: las novelas La invención de Morel (1940), Plan de evasión (1945), El sueño de los héroes (1954), Diario de la guerra del cerdo (1969), Dormir al sol (1973) y Aventuras de un fotógrafo en La Plata (1985), y los libros de cuentos El perjurio de la nieve (1944), La trama celeste (1948), Historia prodigiosa (1956), Guirnalda con amores (1959), Historias desaforadas (1986) y Una muñeca rusa (1991). Publicó parcialmente sus memorias y el texto de dos filmes coescritos con Borges: Los orilleros y El paraíso de los creyentes (1955). En 1990 se le concedió el Premio Cervantes.
FUENTE BIOGRAFICA:
EL PODER DE LA PALABRA
http://www.epdlp.com/
Titulo
Descanso de Caminantes. Diarios Intimos
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"Cualquier imagen de Adolfo Bioy Casares sería incompleta si, además del forjador de tramas perfectas y del irónico narrador de desencuentros amorosos, no incluyera al testigo atento e implacable que, en silencio y durante más de cincuenta años, registró cuidadosamente su vida y sus opiniones en un imponente Diario de casi 20.000 páginas."
Descanso de Caminantes. Diarios Intimos.
1.5 MB
Sin reseña.
El gran serafín
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"Bordeó los acantilados para encontrar una playa un poco apartada. La exploración fue breve, pues en aquel paraje ni la soledad ni la lejanía misma estaban lejos. Aun en las playas contiguas al pequeño espigón de pesca, bautizadas Negresco y Miramar por la patrona de la hostería, era escasa la gente."
El Gran Serafín (2)
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Bordeó los acantilados para encontrar una playa un poco apartada. La exploración fue breve, pues en aquel paraje ni la soledad ni la lejanía misma estaban lejos. Aun en las playas contiguas al pequeño espigón de pesca, bautizadas Negresco y Miramar por la patrona de la hostería, era escasa la gente. Alfonso Álvarez descubrió así un lugar que de modo admirable correspondía al anhelo de su corazón: una ensenada romántica, desgarrada, salvaje, a la que reputó uno de los puntos más remotos del mundo, Última Tule, Seno de la Última Esperanza o todavía más allá —Álvarez ahora articuló su divagación en un arrobado murmullo—las Largas y Prodigiosas Playas, Furdurstrandi. . . El
El libro del cielo y del infierno
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POR UN AMOR DESINTERESADO San Luis el Rey mandó a Ivo, obispo de Chartres, en embajada, y éste le refirió que en el camino encontró a una matrona grave y airosa, con una antorcha en una mano y un cántaro en la otra; y notando que su aspecto era melancólico, religioso y fantástico, le preguntó qué significaban esos símbolos y qué se proponía hacer con su fuego y su agua. Replicó: El agua es para apagar el Infierno; el fuego, para incendiar el Paraíso. Quiero que los hombres amen a Dios por el amor de Dios. Jeremy Taylor (1613-1667).
El Sueño de los Héroes
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A lo largo de tres días y de tres noches del carnaval de 1927 la vida de Emilio Gauna logró su primera y misteriosa culminación. Que alguien haya previsto el terrible término acordado y, desde lejos, haya alterado el fluir de los acontecimientos, es un punto difícil de resolver. Por cierto, una solución que señalara a un oscuro demiurgo como autor de los hechos que la pobre y presurosa inteligencia humana vagamente atribuye al destino, más que una luz nueva añadiría un problema nuevo. Lo que Gauna entrevió hacia el final de la tercera noche llegó a ser para él como un ansiado objeto mágico, obtenido y perdido en una prodigiosa aventura. Indagar esa experiencia, recuperarla, fue en los años inmediatos la conversada tarea que tanto lo desacreditó ante los amigos.
En memoria de Paulina
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"Siempre quise a Paulina. En uno de mis primeros recuerdos, Paulina y yo estamos ocultos en una oscura glorieta de laureles, en un jardín con dos leones de piedra. Paulina me dijo: Me gusta el azul, me gustan las uvas, me gusta el hielo, me gustan las rosas, me gustan los caballos blancos."
La aventuras del capitan Morris
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Sin reseña.
La trama celeste
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"Cuando el capitán Ireneo Morris y el doctor Carlos Alberto Servian, médico homeópata, desaparecieron, un 20 de diciembre de Buenos Aires, los diarios apenas comentaron el hecho. Se dijo que había gente engañada gente complicada y que una comisión estaba investigando; se dijo también que el escaso radio de acción del aeroplano utilizado por los fugitivos permitía afirmar que éstos no habían ido muy lejos."
Las Aventuras del Capitán Morris
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Cuando el capitán Ireneo Morris y el doctor Carlos Alberto Servian, médico homeópata, desaparecieron, un 20 de diciembre de Buenos Aires, los diarios apenas comentaron el hecho. Se dijo que había gente engañada gente complicada y que una comisión estaba investigando; se dijo también que el escaso radio de acción del aeroplano utilizado por los fugitivos permitía afirmar que éstos no habían ido muy lejos. Yo recibí en esos días una encomienda; contenía: tres volúmenes in quarto (las obras completas del comunista Luis Augusto Blanqui); un anillo de escaso valor (una aguamarina en cuyo fondo se veía la efigie de una diosa con cabeza de caballo); unas cuantas páginas escritas a máquina—Las aventuras del capitán Morris— firmadas C. A. S. Transcribiré esas páginas.
Memoria de Paulina, En
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Siempre quise a Paulina. En uno de mis primeros recuerdos, Paulina y yo estamos ocultos en una oscura glorieta de laureles, en un jardín con dos leones de piedra. Paulina me dijo: Me gusta el azul, me gustan las uvas, me gusta el hielo, me gustan las rosas, me gustan los caballos blancos. Yo comprendí que mi felicidad había empezado, porque en esas preferencias podía identificarme con Paulina. Nos parecimos tan milagrosamente que en un libro sobre la final reunión de las almas en el alma del mundo, mi amiga escribió en el margen: Las nuestras ya se reunieron. "Nuestras" en aquel tiempo, significaba la de ella y la mía.
Nóumeno
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"Probablemente fue Carlota la que tuvo la idea. Lo cierto es que todos la aceptaron, aunque sin ganas. Era la hora de la siesta de un día muy caluroso, el 8 o el 9 de enero. En cuanto al año, no caben dudas: 1919. Los muchachos no sabían qué hacer y decían que en la ciudad no había un alma, porque algunos amigos ya estaban veraneando."
Nóumeno.
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Probablemente fue Carlota la que tuvo la idea. Lo cierto es que todos la aceptaron, aunque sin ganas. Era la hora de la siesta de un día muy caluroso, el 8 o el 9 de enero. En cuanto al año, no caben dudas: 1919. Los muchachos no sabían qué hacer y decían que en la ciudad no había un alma, porque algunos amigos ya estaban veraneando. Salcedo convino en que el Parque Japonés quedaba cerca. Agregó: —Será cosa de ponerse el rancho e ir en fila india, buscando la sombra.
Seis problemas para don Isidro Parodi
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"Dos grandes escritores en español de este siglo, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, crearon en connivencia, creo que siguiendo un juego entre inglés y pirandelliano, a un autor que fue capaz de escribir tres novelas de corte policiaco y cuyo interés lexicográfico reside en la reconstrucción paródica de un idioma argentino que se quiere así reconstruido."
Selección de Cuentos de Adolfo B. Casares
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Selección de cuentos del autor.
Selección de Cuentos de Adolfo Bioy Casares
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"Probablemente fue Carlota la que tuvo la idea. Lo cierto es que todos la aceptaron, aunque sin ganas. Era la hora de la siesta de un día muy caluroso, el 8 o el 9 de enero. En cuanto al año, no caben dudas: 1919. Los muchachos no sabían qué hacer y decían que en la ciudad no había un alma, porque algunos amigos ya estaban veraneando. Salcedo convino en que el Parque Japonés quedaba cerca. Agregó: Será cosa de ponerse el rancho e ir en fila india, buscando la sombra."
Una amistad hasta la muerte
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Siempre redunda satisfactoria la visita de un joven amigo. En esta hora preñada de nubarrones, el hombre que no está con la juventud más vale que se quede en el cementerio. Recibí, pues, con la mayor deferencia a Benito Larrea y le sugerí que me efectuara su visita en la lechería de la esquina, cosa de no molestar a mi señora, que baldeaba el patio con creciente mal genio. Nos dimos traslado sin más.
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