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Autor:
D Ors, Eugenio
Daireaux, Godofredo
Dalai Lama
Darío, Rubén
Darwin, Charles
Dashiell Hammett, Samuel
Daudet, Alphonse
de Beaumont, Madame
de Burgos, Julia Constancia
De La Púa, Carlos
De Los Ríos, Rodrigo Amador
Defoe, Daniel
del Casal, Julián
del Mármol, Adelaida
Del Valle Rodríguez, Armando José
Del Valle, José Cecilio
Delavigne, Germain
Delgado, Rafael
Delicado, Francisco
Descartes, René
Deshimaru, Taisen
Di Napoli, Ioannes
Díaz Arrieta, Hernán
Díaz Castro, Eugenio
Díaz Covarrubias, Juan
Díaz Garcés, Joaquín
Díaz Rodríguez, Manuel
Dicenta, Joaquín
Dickens, Charles
Dickinson, Emily
Diderot, Denis
Dogen
Domingo Soler, Amalia
Don Juan Manuel
Dostoiewski, Fedor
Dowson, Ernest
Dumas, Alejandro
Dunsany, Lord
Durand, Luis
Duras, Marguerite
Durkheim, Emile
Dickens, Charles
(1812-1870)
Novelista inglés y uno de los escritores más conocidos de la literatura universal. En su extensa obra, combinó con maestría narración, humor, sentimiento trágico e ironía con una ácida crítica social y una aguda descripción de gentes y lugares, tanto reales como imaginarios. Nació el 7 de febrero de 1812, en Portsmouth, y pasó la mayor parte de su infancia en Londres y Kent, lugares que aparecieron con frecuencia en sus obras. Comenzó a asistir a la escuela a los nueve años de edad, pero sus estudios quedaron interrumpidos cuando su padre, un pequeño funcionario afable pero despreocupado, fue encarcelado, en 1824, por no pagar sus deudas. El joven Charles se vio obligado, pues, a mantenerse por sí mismo, y entró a trabajar en una fábrica de tintes. Esta desagradable experiencia, que más tarde describiría, sólo levemente alterada, en su novela David Copperfield (1850), le produjo una sensación de humillación y abandono que le acompañó durante el resto de su vida. Entre 1824 y 1826 asistió de nuevo a la escuela, aunque la mayor parte de su educación fue autodidacta. Entre sus libros favoritos se encontraban los de algunos de los grandes novelistas del siglo XVIII, como Henry Fielding y Tobias Smollet, cuya influencia se puede percibir con claridad en sus propios escritos. En 1827 consiguió un trabajo como secretario legal y, tras estudiar durante un breve periodo de tiempo el oficio, se convirtió en periodista en el Parlamento, lo cual le habituó a realizar precisas descripciones de hechos, cualidad que aplicaría posteriormente a su obra narrativa. En esa época conoció a María Beadnell, y se enamoró de ella, pero su familia lo rechazó como pretendiente de la joven, por lo que, tras cuatro años de relaciones, se separaron. Para entonces, él ya estaba trabajando como reportero en una publicación de su tío, The Mirror of Parliament, y para el periódico liberal The Morning Chronicle. En diciembre de 1833, Dickens publicó, bajo el seudónimo de Boz, la primera de una serie de breves y originales descripciones de la vida cotidiana de Londres en The Monthly Magazine, una revista que editaba su amigo George Hogarth. Tras ello, un editor de la ciudad le encargó un volumen de nuevas notas en este estilo, que debían acompañar a las ilustraciones del famoso artista George Cruikshank. El éxito de este libro, titulado Los apuntes de Boz (1836), le permitió al novelista casarse con Catherine Hogarth en ese mismo año, y le animó a preparar una colaboración similar, esta vez con el conocido artista Robert Seymour. Cuando Seymour se suicidó, otro artista, H. K. Browne, apodado Phiz, que realizaría más tarde muchas de las ilustraciones de los últimos trabajos de Dickens, ocupó su lugar. El resultado de esta colaboración fue Papeles póstumos del club Pickwick (1836-1837), una obra en un estilo muy próximo al de los cómics, cuyo éxito consolidó la fama del novelista, e influyó notablemente en la industria editorial de su país, pues su innovativo formato, el de una publicación mensual muy poco costosa, marcó una línea que siguieron otras editoriales. La fama que le había producido este curioso proyecto se vio ampliada por las siguientes novelas que fue publicando. Hombre de enorme energía y talento, se dedicó a otras muchas actividades. Editó los semanarios Household News (1850-1859) y All the Year Round (1859-1870), escribió dos libros de viajes, Notas americanas (1842) e Imágenes de Italia (1846), administró asociaciones caritativas y luchó porque se llevaran a cabo reformas sociales. En 1842, impartió seminarios en los Estados Unidos en favor de un acuerdo internacional sobre propiedad intelectual y en contra de la esclavitud. En 1843 publicó Canción de Navidad, que se convirtió rápidamente en un clásico de la narrativa infantil. Las actividades extraliterarias de Dickens incluían la gestión de una compañía teatral que funcionó hasta la subida al trono de la reina Victoria, en 1851, y las lecturas de sus obras en Inglaterra y en Estados Unidos. Sin embargo, todos estos éxitos se vieron empañados por sus problemas familiares. La incompatibilidad de caracteres y la relación del autor con la joven actriz Ellen Ternan, llevaron a la disolución del matrimonio, en 1858, fruto del cual habían nacido diez hijos. Murió el 9 de junio de 1870 y fue enterrado cinco días más tarde en la abadía de Westminster. A la vez que maduraba artísticamente, sus novelas se habían ido transformando de cuentos humorísticos, en la línea de Los papeles del club Pickwick esta obra fue traducida al español del francés por Benito Pérez Galdós (1868) ya que el autor español no sólo admiraba a Dickens sino que le consideraba como uno de sus maestros y Nicholas Nickleby (1837-1838), en obras de gran relevancia social, análisis psicológico y enorme complejidad narrativa. Entre sus obras más representativas se encuentran Casa desolada (1853), La pequeña Dorritt (1857), Grandes esperanzas (1861) y Nuestro amigo común (1865). Los lectores del siglo XIX y de comienzos del XX apreciaban más las primeras obras del autor, por su sentido del humor y su trasfondo trágico. Pero, aún reconociendo las cualidades de esta narrativa temprana, los críticos literarios de hoy en día sitúan por encima de ella a las obras de madurez, por su coherencia formal y su aguda percepción de la condición humana. Otras obras destacadas son Oliver Twist (1839), La tienda de antigüedades (1841), Barnaby Rudge (1841), Martin Chuzzlewit (1844), Dombey e hijo (1848), Tiempos difíciles (1854), Historia de dos ciudades (1859) y El misterio de Edwin Drood, que quedó incompleta.
Titulo
Armario viejo, El
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"Eran las diez de la noche. En la hostería de los Tres Pichones, de Abbeylands, un viajero, joven aún, se había retirado a su cuarto, y de pie, cruzados los brazos contra el pecho, contemplaba el contenido de un baúl que acababa de abrir."
Auxiliar de la parroquia, El
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"Había una vez, en una diminuta ciudad de provincias bastante alejada de Londres, un hombrecito llamado Nathaniel Pipkin, que trabajaba en la parroquia de la pequeña población y vivía en una pequeña casa de High Street, a escasos diez minutos a pie de la pequeña iglesia; y a quien se podía encontrar todos los días, de nueve a cuatro, impartiendo algunas enseñanzas a los niños del lugar."
Barón de Grogzwig, El
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"El barón Von Koëldwethout, de Grogzwig, Alemania, era probablemente un joven barón como cualquiera le gustaría ver uno. No es necesario que diga que vivía en un castillo, porque es evidente; tampoco es necesario que diga que vivía en un castillo antiguo, pues ¿qué barón alemán viviría en uno nuevo? Había muchas circunstancias extrañas relacionadas con este venerable edificio..."
Casa desolada, Tomo I
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"Casa Desolada es un libro emblemático de ese realismo que es más que realismo, que ofrece al lector avezado algo más que crónicas de lo que sucede. El genio de Dickens, en su vertiente más sombría y poética, hizo aquí de explorador de unos abismos, de unas laberínticas situaciones que nos fascinan a medida que nos vamos adentrando en este libro magistral. Casa Desolada no es una sátira ni es simplemente un cuadro social: es una reflexión novelada sobre la condición humana, sobre la locura y el fracaso, el dolor y la justicia, la compasión y el placer."
Casa desolada, Tomo II
1.2 MB
"Hacía algún tiempo que se había ido Richard cuando llegó una visitante a pasar unos días con nosotros. Se trataba de una señora anciana. Era la señora Woodcourt, que había venido de Gales a pasar un tiempo con la señora de Bayham Badger, y tras escribir a mi tutor «por deseo de mi hijo Allan», para comunicar que había tenido noticias de él y que estaba bien y nos «enviaba sus recuerdos más cariñosos», había recibido de mi Tutor una invitación para ir a visitarnos a Casa Desolada..."
Confesión encontrada en una prisión de la época de Carlos II
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"Tenía el grado de teniente en el ejército de Su Majestad y serví en el extranjero en las campañas de 1677 y 1678. Concluido el tratado de Nimega, regresé a casa y, abandonando el servicio militar, me retiré a una pequeña propiedad situada a escasos kilómetros al este de Londres, que había adquirido recientemente por derechos de mi esposa."
Cuento de Navidad [2]
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Cuento de Navidad.
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Narra la historia del incorregible Ebenezer Scrooge, un viejo codicioso que, un buen día, sueña con los horrores que ha de padecer si persiste en su detestable egoísmo.
David Copperfield.
1.9 MB
Entre las muchas producciones admirables de Charles Dickens que conquistaron la inmortalidad, David Copperfield puede considerarse su obra maestra, según coinciden en afirmar desde el siglo pasado autorizados críticos. La infancia del protagonista, narrada maravillosamente por el novelista inglés, basta para llenar las páginas de mayor contenido humano que posiblemente se hayan escrito nunca. David Copperfield es un extraordinario retablo de una sociedad y una época.
El auxiliar de la parroquia. Un cuento de amor verdadero
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SOLAMENTE DISPONIBLE EN FORMATO PDF. - ********************************************************************** "Había una vez, en una diminuta ciudad de provincias bastante alejada de Londres, un hombrecito llamado Nathaniel Pipkin, que trabajaba en la parroquia de la pequeña población y vivía en una pequeña casa de la Calle High, a escasos diez minutos a pie de la pequeña iglesia; y a quien se podía encontrar todos los días, de nueve a cuatro, impartiendo algunas enseñanzas a los niños del lugar."
El barón de Grogzwig
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El barón Von Koéldwethout, de Grogzwig, Alemania, era probablemente un joven barón como cualquiera le gustaría ver uno. No es necesario q diga que vivía en un castillo, porque es evidente; tampoco es necesario que diga que vivía en un castillo antiguo, pues ¿qué barón alemán viviría en uno nuevo?
El Grillo del Hogar [2]
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Empezó el puchero. No necesito que me contéis lo que la señora Peerybingle dijera; yo me entiendo. Dejad que la señora Peerybingle se pase hasta la consumación de los siglos asegurando la imposibilidad de decidir cuál empezó: yo digo que fue el puchero. Tengo motivos para saberlo. El puchero empezó cinco minutos antes que el grillo, según el relojito holandés de cuadrante barnizado situado en el rincón.
El manuscrito de un loco (2)
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¡Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante por mis venas, hasta que el rocío frío del miedo aparecía en gruesas gotas sobre mi piel y las rodillas se entrechocaban por el espanto! Y, sin embargo, ahora me agrada.
El Presidente del Jurado
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Han pasado ya algunos años desde que se cometió en Inglaterra un asesinato que atrajo poderosamente la atención pública. En nuestro país se oye hablar con bastante frecuencia de asesinos que adquieren una triste celebridad. Pero yo hubiese enterrado con gusto el recuerdo de aquel hombre feroz de haber podido sepultarlo tan fácilmente como su cuerpo lo está en la prisión de Newgate. Advierto, desde luego, que omito deliberadamente hacer aquí alusión alguna a la personalidad de aquel hombre.
Fantasmas de Navidad
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Me gusta volver a casa en Navidad. Todos lo hacemos, o deberíamos hacerlo. Deberíamos volver a casa en vacaciones, cuanto más largas mejor, desde el internado en el que nos pasamos la vida trabajando en nuestras tablas aritméticas, para así descansar.
Fantasmas, Historias de
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¡Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante por mis venas, hasta que el rocío frío del miedo aparecía en gruesas gotas sobre mi piel y las rodillas se entrechocaban por el espanto!
Grandes Esperanzas.
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Grandes esperanzas (1861) apareció por primera vez publicado por entregas en un periódico editado por el mismo autor. El personaje central de Grandes esperanzas es un muchacho humilde, de una pequeña aldea, cuya vida cambia bajo la influencia de un misterioso bienhechor y la pasión desatada por unos dramáticos amores. La realidad de la vida cotidiana y la fantasía, se dan la mano en esta obra capital del autor, una de las más atractivas de la literatura inglesa del siglo XIX. El mundo extraordinariamente humano, detallista, de Dickens y la psicología de sus personajes revelan la maestría del novelista.
Grillo del hogar
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"Empezó el puchero. No necesito que me contéis lo que la señora Peerybingle dijera; yo me entiendo. Dejad que la señora Peerybingle se pase hasta la consumación de los siglos asegurando la imposibilidad de decidir cuál empezó: yo digo que fue el puchero. Tengo motivos para saberlo. El puchero empezó cinco minutos antes que el grillo, según el relojito holandés de cuadrante barnizado situado en el rincón."
Grillo del Hogar, El
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Empezó el puchero. No necesito que me contéis lo que la señora Peerybingle dijera; yo me entiendo. Dejad que la señora Peerybingle se pase hasta la consumación de los siglos asegurando la imposibilidad de decidir cuál empezó: yo digo que fue el puchero. Tengo motivos para saberlo. El puchero empezó cinco minutos antes que el grillo, según el relojito holandés de cuadrante barnizado situado en el rincón.
Guardavías
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Un increíble relato donde todo está presente por una razón. No hay palabras al azar, sólo lo justo y necesario para transmitir lo que Dickens quiere que el lector sienta. Una historia cerrada. Coincidencias, miedos y diálogos confabulados para construir un maravilloso relato.
Guardavias [2]
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-¡Hola, el de ahí abajo! Cuando escuchó una voz que le llamaba de esa manera estaba de pie en la puerta de la caseta, con una bandera en la mano enrollada alrededor de un palo corto. Teniendo en cuenta la naturaleza del terreno, cualquiera hubiera pensado que no podía dudar con respecto al lugar del que procedía la voz; pero en lugar de mirar hacia arriba, donde estaba yo, de pie sobre un empinado desmonte situado justo encima de su cabeza, se dio la vuelta y miró hacia la vía. Había algo especial en la forma en que lo hizo, aunque yo no pudiera captar de que se trataba exactamente.
Historia de dos ciudades
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"Historia de dos ciudades" es una de las novelas más conocidas de Dickens. La historia transcurre entre dos ciudades, Londres y París, durante la época de la Revolución Francesa.
Historia de nadie, La
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"Vivía en la orilla de un enorme río, ancho y profundo, que se deslizaba silencioso y constante hasta un vasto océano desconocido. Fluía así, desde el Génesis. Su curso se alteró algunas veces, al volcarse sobre nuevos canales, dejando el antiguo lecho, seco y estéril; pero jamás sobrepasó su cauce, y seguirá siempre fluyendo hasta la eternidad."
Historias de fantasmas
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Estas historias tienen en común la presencia de aparecidos, de fantasmas, y la maestría con que están narradas. Historias fantásticas narradas con excelencia por la mano de este autor que nos deleita nuevamente con su narrativa.
Historias de fantasmas (2)
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¡Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante por mis venas, hasta que el rocío frío del miedo aparecía en gruesas gotas sobre mi piel y las rodillas se entrechocaban por el espanto! Y, sin embargo, ahora me agrada. Es un hermoso nombre.
Juicio por asesinato
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He observado siempre el predominio de una falta de valor, incluso entre personas de cultura e inteligencia superiores, para hablar de las experiencias psicológicas propias cuando éstas han sido de un tipo extraño.
La casa hechizada
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La casa que es el tema de esta obra de Navidad no la conocí bajo ninguna de las circunstancias fantasmales acreditadas ni rodeada por ninguno de los entornos fantasmagóricos convencionales.
La historia de los duendes que secuestraron a un enterrador (2)
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En una antigua ciudad abacial, en el sur de es parte del país, hace mucho, pero que muchísimo tiempo -tanto que la historia debe ser cierta porque nuestros tatarabuelos creían realmente en ella-, trabajaba como enterrador y sepulturero del campo santo un tal Gabriel Grub.
La historia del tío del viajante
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Mi tío, caballeros, dijo el viajante, era uno de los tipos más alegres, agradables y listos que haya existido nunca. Me gustaría que lo hubieran conocido, caballeros.
La historia del viajante de comercio (2)
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Una tarde invernal, hacia las cinco, cuando empezaba a oscurecer, pudo verse a un hombre en un calesín que azuzaba a su fatigado caballo por el camino que cruza Marlborough Downs en dirección Bristol.
La novia del ahorcado
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Era una auténtica casa antigua de muy curios descripción, en la que abundaban las viejas tallas las vigas, los tablones, y que tenía una excelente antigua caja de escalera con una galería o escales superior separada de la primera por una curiosa estacada de roble viejo o de caoba de Honduras.
La visita del señor Testador
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El señor Testator alquiló una serie de habitaciones en Lyons Inn, pero tenía un mobiliario muy es caso para su dormitorio y ninguno para su sala de estar. Había vivido en estas condiciones varios meses invernales y las habitaciones le resultaban muy des nudas y frías.
Manuscrito de un loco, El
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“Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo abría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante por mis venas, hasta que el rocío frío del miedo aparecía en gruesas gotas sobre mi piel y las rodillas se entrechocaban por el espanto! Y, sin embargo, ahora me agrada. Es un hermoso nombre.”
Muerte del borracho, La
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"Nos atrevemos a asegurar que apenas hay nadie que tenga la costumbre de pasearse por los barrios más populosos de Londres y no pueda recordar entre sus "conocidos de vista", como decimos con frase familiar, a algún ser de aspecto desastroso y ruin, cayendo cada vez más por grados casi imperceptibles en la abyección y que, por lo andrajoso y mísero de sus trazas, no provoque una fuerte y penosa impresión a aquel con quien se cruza."
OBRAS COMPLETAS 2
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Sin reseña.
Obras Completas Vol. 2
2.7 MB
"-Pues bien; lo que yo quiero son realidades. No les enseñéis a estos muchachos y muchachas otra cosa que realidades. En la vida sólo son necesarias las realidades."
Oliver Twist
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Es la historia terrible y melodramática de un muchacho de padre desconocido que es víctima sin comerlo ni beberlo de los sistema educativos y engaños de la sociedad de su país. Su vida esta cargada por el drama y la infortunia - en el principio - ya que la "primera parte" del libro el joven Oliver Twist la pasa en una especie de hospicio y centro de trabajo para indigentes. Después pasa a formar, por engaño, parte de una banda de ladrones organizada en los barrios pobres de la ciudad londinense, cuyo jefe es un viejo judío que lo único que persigue es su propio provecho sin escrúpulos. Continuando con el argumento de la novela, Oliver perseguido por su mala suerte es atrapado en pleno robo sin tener la absoluta culpa del mismo, y es procesado por la denuncia del anciano al que supuestamente roba. De todos modos no es tanta su infortunia cuando el anciano intenta sacar al muchacho del vicio y de la miseria en que ve ve inmerso y se pueden observar los vestigios un buen final. El desenlace es feliz, siempre cargado de intriga y esperando que pase lo inesperado, cuando se descubre que Oliver es el pariente más próximo del anciano, cuya fortuna heredará finalmente.
Para leer al atardecer
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"Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Eran cinco. Cinco correos sentados en un banco en el exterior del convento situado en la cumbre del Gran San Bernardo, en Suiza, contemplando las remotas cumbre teñidas por el sol poniente, como si se hubiera derramado sobre la cima de la montaña una gran cantidad de vino tinto que no hubiera tenido tiempo todavía de hundirse en la nieve."
Para leer al atardecer (2)
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Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Eran cinco. Cinco correos sentados en un banco en el exterior del convento situado en la cumbre del Gran San Bernardo, en Suiza, contemplando las remotas cumbre teñidas por el sol poniente, como si se hubiera derramado sobre la cima de la montaña una gran cantidad de vino tinto que no hubiera tenido tiempo todavía de hundirse en la nieve.
Pequeña Dorrit, La
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"Marsella ardía bajo los rayos del sol. El viento no podía formar una sola arruga en la quieta y sucia superficie del agua del puerto, ni en la más limpia de mar adentro. Las barcas, ancladas en el puerto, parecían braseros, e incluso las losas del suelo parecían no haberse enfriado en varios meses. En aquella época, había en Marsella una repugnante prisión. En una de las salas de la prisión estaban dos hombres. Cerca de los dos hombres aparecía un banco carcomido adosado a la pared, sobre el que había tallado groseramente un tablero de damas a punta de cuchillo."
Por asesinato, Proceso
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"En lo que estoy por relatar ninguna intención tengo de proponer una teoría cualquiera, oponerme a ella o darle apoyo. Conozco la historia del librero de Berlín, estudié el caso de la esposa del finado astrónomo real, según relato de sir David Brewster, y he seguido en sus menores detalles el caso mucho más notable de la ilusión espectral, ocurrido en el círculo privado de mis amigos."
Presidente del jurado, El
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“Han pasado ya algunos años desde que se cometió en Inglaterra un asesinato que atrajo poderosamente la atención pública. En nuestro país se oye hablar con bastante frecuencia de asesinos que adquieren una triste celebridad. Pero yo hubiese enterrado con gusto el recuerdo de aquel hombre feroz de haber podido sepultarlo tan fácilmente como su cuerpo lo está en la prisión de Newgate. Advierto, desde luego, que omito deliberadamente hacer aquí alusión alguna a la personalidad de aquel hombre.”
Proceso por asesinato
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"He notado siempre una falta de valor muy preponderante, incluso en personas de inteligencia y cultura superiores, para comentar las experiencias psicológicas propias cuando han sido de índole extraña. Casi todos los hombres temen que lo relatado en tal línea carezca de paralelo o respuesta en la vida interna del oyente, y pudiera provocar suspicacias o risas..."
Relato de niño, El
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"Una vez, hace ya muchos años, hubo un caminante que partió para un prolongado viaje. Era un viaje mágico, que parecía muy largo al comienzo y muy corto cuando llegó a la mitad de la ruta. Anduvo a lo largo de un sendero oscuro durante un breve espacio de tiempo, sin divisar a nadie, hasta que se encontró frente a un hermoso niño. Entonces le preguntó: "¿Qué haces aquí?". Y el niño contestó: "Juego siempre. ¡Ven y juega conmigo!"..."
Relato del pariente pobre, El
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“No deseaba en absoluto tener la prioridad entre tantos miembros respetables de la familia, y comenzar la serie de historias, que cada uno aportaría a su turno, mientras estaban sentados cerca del hogar de Navidad. Modestamente sugirió: -Sería más correcto que John, nuestro estimado anfitrión (a cuya salud brindara) tuviese la amabilidad de iniciar la serie. Porque en lo que a él se refiere, estaba tan poco acostumbrado a tomar la iniciativa que, realmente...”
Sentimental
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"La señorita Crumpton, o, para citar con toda autoridad la inscripción que aparecía en la verja del jardín del "Minerva House", en Hammersmith, "Las señoritas Crumpton", eran dos personas de una estatura fuera de lo común, particularmente delgadas y excesivamente flacas; tiesas como un palo y de color apergaminado."
Tiempos difíciles
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Tiempos difíciles no es sólo un tratado genuino de la realidad efervescente de la segunda mitad del siglo XIX en Inglaterra: las tensiones liberales provocadas por una huelga en el sector textil. Constituye, además, una crítica al utilitarismo más radical, y, en un plano más secundario y marginal, aborda el tema del matrimonio como reflejo de un infeliz experiencia personal.
Una confesión encontrada en una prisión de la época de Carlos II
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Tenía el grado de teniente en el ejército de St Majestad y serví en el extranjero en las campañas de 1677 y 1678. Concluido el tratado de Nimega, regresé a casa y, abandonando el servicio militar, me retiré a una pequeña propiedad situada a escasos kilómetros al este de Londres, que había adquirido recientemente por derechos de mi esposa.
Varón de Grogzwig, El
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“El barón Von Koéldwethout, de Grogzwig, Alemania, era probablemente un joven barón como cualquiera le gustaría ver uno. No es necesario q diga que vivía en un castillo, porque es evidente; tampoco es necesario que diga que vivía en un castillo antiguo, pues ¿qué barón alemán viviría en u: nuevo? Había muchas circunstancias extrañas relacionadas con este venerable edificio, entre las cuales no era la menos sorprendente y misteriosa el hecho de que cuando soplaba el viento, éste rugía en el interior de las chimeneas, o incluso aullaba entre los árboles del bosque circundante, o que cuando brillaba la luna ésta se abría camino por entre determinadas pequeñas aberturas de los muros y llegaba a iluminar plenamente algunas zonas de los amplios salones y galerías, dejando otras en una sombra tenebrosa.”
Velo negro, El
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“Una velada de invierno, quizá hacia fines de otoño de 1800, o tal vez uno o dos años después de aquella fecha, un joven cirujano, recientemente establecido, se hallaba en un pequeño despacho, escuchando el rumor del viento, que empujaba la lluvia en sonoras gotas contra la ventana y silbaba sordamente en la chimenea.”
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