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Autor:
Fabraguer, Conde de
Falkner, John Meade
Farfán, Antonio
Faulkner, William
Feijoo, Benito Jerónimo
Feldman, Esther
Fénelon, François
Fernández de Avellaneda, Alonso
Fernández de Lizardi, José Joaquín
Fernández de Moratín, Leandro
Fernández de Moratín, Nicolás
Fernández de Navarrete, Martín
Fernández Duro, Cesáreo
Fernández Moreno, Baldomero
Fernández, Macedonio
Ferrari, Claudio
Ferrer, Buenaventura Pascual
Fitzgerald, F. Scott
Flaubert, Gustave
Flores García, Francisco
Flores, Manuel María
Forner, Juan Pablo
Fort, Charles
Foucault, Michel
Fournier, Alain
France, Anatole
Frank, Ana
Freud, Sigmund
Fulcanelli
Futrelle, Jacques
Fitzgerald, F. Scott
(1896-1940)
Francis Scott Fitzgerald, escritor estadounidense de novelas y cuentos que personificó el ambiente y costumbres de los años veinte; 'la edad del jazz', como él la llamó. Nació el 24 de septiembre de 1896 en Saint Paul (Minnesota), y estudió en internados católicos. En la Universidad de Princeton ignoró la mayor parte de los estudios; en cambio aprendió de escritores y críticos como Edmund Wilson, del que fue amigo durante toda su vida. En 1917 abandonó Princeton para hacer el servicio militar y en los campamentos de entrenamiento revisó el primer borrador de su novela, titulada en un principio "El egoísta romántico", que se publicó como A este lado del paraíso (1920). Mientras estaba en el campamento en Alabama se enamoró de Zelda Sayre, de 18 años, que como la flapper arquetípica pasaría, al igual que él, a formar parte integral de su narrativa. Publicada en la primavera de 1920, A este lado del paraíso, le convirtió en un hombre rico y pudo casarse con Zelda, amante del lujo y la alta sociedad. En esta novela autobiográfica, la desilusionada juventud de la generación de la posguerra vio reflejados sus sueños rotos y sus vidas vacías e indecisas. Hermosos y malditos (1922), una novela de costumbres que narra las ansiedades y disipaciones de una pareja de ricos, no resultó tan popular como la primera, pero sus relatos tuvieron un gran éxito y con ellos pagó su estilo de vida extravagante y lujosa con Zelda. De los más de 150 cuentos que escribió, escogió 46 para reunirlos en cuatro libros: Jovencitas y filósofos (1920), Cuentos de la edad del jazz (1922), Todos los hombres tristes (1926) y Toque de diana (1935). En 1924 los Fitzgerald dejaron su casa de Long Island y se trasladaron a la Riviera francesa; no volvieron de forma permanente hasta 1931. En cinco meses terminó El gran Gatsby (1925), una fábula sensible y satírica sobre la persecución del éxito y el colapso del 'sueño americano'. Aunque está considerada como su obra maestra, se vendió mal, acelerando así la desintegración de su vida personal. A pesar del deslizamiento de Zelda hacia la locura (estuvo hospitalizada periódicamente desde 1930 hasta su muerte en 1948) y de la suya en el alcoholismo, continuó escribiendo sobre todo para las revistas. Hasta 1934 no apareció su cuarta novela, Suave es la noche, un relato apenas disfrazado, casi confesional, de su vida con Zelda. Su pobre acogida le condujo a su propia crisis, que narra en los ensayos reunidos por Edmund Wilson con el título de El crack-up (1945). Fitzgerald se recuperó lo suficiente como para trabajar escribiendo guiones de cine en Hollywood durante 1937, una experiencia que inspiró su última y más madura novela, El último magnate (1941). Aunque inconclusa por su muerte el 21 de diciembre de 1940 en Hollywood, la brillantez de esta novela impulsó a los críticos a revalorizar el talento de Fitzgerald y a reconocerle como uno de los mejores escritores estadounidenses del siglo XX.
Titulo
Ecos De La Era Del Jazz
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Es demasiado pronto para escribir sobre la Era del Jazz con cierta perspectiva y sin caer bajo sospecha de arteriosclerosis prematura. Mucha gente sufre todavía violentas náuseas cuando se topa con alguna de sus palabras características: palabras que desde entonces han cedido en intensidad a los acuñamientos del submundo.
A Tu Edad
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A tu edad apareció en el Saturday Evening Post del 11 de agosto de 1929. El entusiasmo de Harold Ober ante «el relato más hermoso que jamás has escrito, y el más hermoso que he leído nunca» permitió que Fitzgerald elevara su cotización a 4.000 dólares, el precio más alto que obtuvo por un cuento. Los elogios de Ober son hiperbólicos; sin embargo, A tu edad muestra cómo Fitzgerald podía salvar un argumento gastado gracias a su perfecto dominio del arte de escribir. Fitzgerald no compartía la opinión de su agente sobre A tu edad y no volvió a darlo a la imprenta.
Absolución
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Absolución apareció en junio de 1924 en la nueva revista de H. L. Mencken, The American Mercury, y fue recogido en All the Sad Young Men. Se ha especulado sin fundamento sobre su relación con El gran Gatsby. Escrito en junio de 1923, Absolución formaba parte de un primer borrador perdido de la novela, pero no figuraba en la última versión manuscrita de Gatsby. Fitzgerald se lo explicó así a Maxwell Perkins, director de la editorial Scribner: «Como sabes, tenía que haber sido el prólogo de la novela, pero rompía la armonía del proyecto». Rudolph Miller debe ser considerado como una prefiguración del personaje que se transformaría en James Gatz, y no del joven Gatsby.
Algo más que una casa
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Amor en la Noche
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Amor en la noche apareció en el Saturday Evening Post el 14 de marzo de 1925. Escrito en la Riviera en noviembre de 1924, después de entregar El gran Gatsby a Scribner, es el primer cuento de E itzgerald cuya acción transcurre en el extranjero. Amor en la noche es el primero de un grupo de relatos en los que Fitzgerald compara Estados Unidos y Europa. Parte del material que se refiere a la Riviera en este cuento —por ejemplo, la evocación de la colonia rusa prerrevolucionaria—sería recuperado en Suave es la noche.
Bancarrota emocional
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Bancarrota emocional (Saturday Evening Post, 15 de agosto de 1931) fue el último relato de la serie dedicada a Josephine Perry, a la que ponía fin con un juicio terminante: Josephine había causado su propia ruina. El título alude a la convicción de Fitzgerald de que las personas poseen un capital fijo de emociones, y que su derroche hace a un individuo incapaz de generar nuevas emociones. Es, desde luego, significativo que Fitzgerald, para exponer una teoría del comportamiento, recurriera a una metáfora económica. Aunque Bancarrota emocional figura entre los mejores cuentos dedicados a Josephine, Fitzgerald no lo incluyó en Taps at Reveille, quizá porque consideraba que estaba desperdiciando una idea que hubiera querido desarrollar con mayor profundidad.
Basil y Cleopatra
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Basil y Cleopatra (Saturday Evening Post, 21 de abril de 1929) fue el último relato de la serie dedicada a Basil Duke Lee. Fitzgerald no lo incluyó en Taps at Reveille aunque es uno de los cuentos dedicados a Basil más convincentes. Quizá pensaba que daba una imagen demasiado edulcorada de la juventud de Basil; al final del relato Basil, al contrario que Marco Antonio, antepone la disciplina al amor.
Berenice se corta el pelo
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Berenice se corta el pelo fue el cuarto cuento que Fitzgerald publicó en el Saturday Evening Post (1 de mayo de 1920) y proporcionó el motivo para la ilustración de la cubierta cuando fue incluido en Flappers y filósofos. Ocupa una posición importante en el canon de Fitzgerald como temprano e ingenioso tratamiento de un tema característico sobre el que Fitzgerald volvería más tarde en un tono más serio: la lucha por el éxito en sociedad y la determinación con que sus personajes —en especial, las jóvenes— se entregan a ella. El cuento se basa en el detallado memorándum que Fitzgerald le envió a su hermana, Annabel, aconsejándole cómo conquistar la admiración de los chicos: «Cultiva un deliberado encanto físico». (La carta completa se puede leer en Correspondence of F. Scott Fitzgerald, págs. 15-18.) Fitzgerald tuvo algunas dificultades para darle a Berenice una forma vendible; cortó unas trescientas palabras y volvió a escribir el cuento para «intensificar el climax».
Beso, Ultimo
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Ultimo beso guarda estrecha relación con El último magnate; Pamela Knighton y Kathleen Moore se basaban en la amiga de Fitzgerald, Sheilah Graham. Cosmopolitan rechazó el cuento en 1940: «...no podemos añadirlo a nuestro abultado fondo de cuentos». Fitzgerald cambió el título por el de Escarcha plata y rosa y puede que lo enviara a otras revistas bajo el seudónimo de John Darcy. Luego retiraría el cuento y lo aprovecharía para El último magnate, anotando en el manuscrito: «Horrible, salvo el final. Para romperlo». Collier (16 deabril de 1949) lo publicaría postumamente con el título de Ultimo beso. Mereció la bonificación de mil dólares otorgada al mejor cuento del número. Pero Collier no publicó la versión definitiva. El texto que aquí aparece por primera vez es la última versión que revisó Fitzgerald.
Cabeza y Hombros
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Cabeza y Hombros fue el primer cuento de Fitzgerald que apareció en el Saturday Evening Post (21 de febrero de 1920), pero no fue el primero que consiguió vender: cinco cuentos para The Smart Set lo habían precedido. Más tarde le escribiría a su agente Harold Ober: « Yo tenía veintidós años [en realidad tenía veintitrés] cuando llegué a Nueva York y me enteré de que le había vendido Cabeza y Hombros al Post. Me hubiera gustado volver a sentir una emoción semejante, pero me figuro que una cosa así sólo se da una vez en la vida». Los cuatrocientos dólares que le pagaron suponían la décima parte de lo que el Post pagaría por un cuento de Fitzgerald en 1929. Titulado en un principio Nest feathers, el cuento fue uno de los que Fitzgerald escribió en el otoño de 1919 después de que Scribner aceptara su primera novela, A este lado del paraíso. El relato de Fitzgerald anticipaba de manera curiosa su propia vida: si el matrimonio obliga a Horace a abandonar sus estudios y dedicarse al mundo del espectáculo, su matrimonio con Zelda Sayre, en abril de 1920, pronto obligaría al autor de Cabeza y Hombros a dedicarse a escribir y vender literatura de evasión. Fitzgerald incluyó Cabeza y Hombros en Flappers y filósofos, su primer libro de cuentos, publicado en 1920.
Dados, nudillos de hierro y guitarra
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Dos errores
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Dos errores (Sarturday Evening Post, 18 de enero de 1930) es uno de los relatos sobre peleas matrimoniales que Fitzgerald escribió durante 1929 y 1930, reflejo de sus propios problemas: en este caso, su alcoholismo y el fracaso de Zelda Fitzgerald en sus intentos de llegar a ser bailarina profesional. Fitzgerald temía que fuera «demasiado fuerte» para el Post, pero su agente, Harold Ober, le aseguró: «Es de lo mejor que has hecho». Fitzgerald incluyó Dos errores en el libro de cuentos Taps at Reveille.
El crucero de la la Chatarra Rodante
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El crucero de la Chatarra Rodante es mucho más y mucho mejor que un simple resto nostálgico de obra menor fitzgeraldiana. Aparte de estar excelentemente escrito, nos proporciona una valiosa visión del otro lado de los años veinte norteamericanos; Fitzgerald, devoto creyente del éxito y el brillo, se enfrenta aquí al tosco provincianismo del Sur y sus Calles Mayores. El crucero de la Chatarra Rodante es, además, un documento de historia social, una «aventura automovilística» de la época en que los viajes en coche eran auténticas aventuras. Carreteras sin asfaltar, ausencia de moteles y de tarjetas de crédito... y la posible aparición, tal vez, de bandidos enmascarados entre Fredericksburg y Richmond.
El Curioso caso de Benjamin Button
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Hasta 1860 lo correcto era nacer en tu propia casa. Hoy, según me dicen, los grandes dioses de la medicina han establecido que los primeros llantos del recién nacido deben ser emitidos en la atmósfera aséptica de un hospital, preferiblemente en un hospital elegante. Así que el señor y la señora Button se adelantaron cincuenta años a la moda cuando decidieron, un día de verano de 1860, que su primer hijo nacería en un hospital. Nunca sabremos si este anacronismo tuvo alguna influencia en la asombrosa historia que estoy a punto de referirles.
El Diamante Tan Grande Como El Ritz
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El diamante tan grande como el Ritz apareció por primera vez en la revista The Smart Set, en junio de 1922. Titulado primero El diamante en el cielo, este clásico de la novela breve fue rechazado por el Post y por otras revistas de gran circulación, incluso después de que Fitzgerald eliminara entre cuatro y cinco mil palabras. (Los fragmentos eliminados se han perdido.) Comprimiría aún más el relato, suprimiendo ochocientas palabras más, al corregirlo para su publicación en el volumen Cuentos de la era del jazz. Los responsables de las revistas consideraron el cuento incomprensible, blasfemo, o una desagradable sátira contra los ricos. The Smart Set sólo le pagó a Fitzgerald 300 dólares, aunque entonces su cotización en el Post ascendía a 1.500 dólares por un relato largo. Fitzgerald se desanimó por la reacción de las revistas ante su cuento, «en el que he invertido tres semanas de verdadero entusiasmo... Pero, por Dios y Lorimer, me haré rico a pesar de los pesares». Cuando lo incluyó en Cuentos de la era del jazz, Fitzgerald explicó que El diamante... «... lo escribí exclusivamente para mi propio placer. Mi estado de ánimo se caracterizaba entonces por una absoluta ansia de lujo, y el relato se me ocurrió como un intento de saciar aquella ansia con manjares imaginarios. » Un conocido crítico ha tenido el gusto de considerar esta extravagancia lo mejor que he escrito. Yo prefiero El pirata de la costa.»
El Estadio
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El estadio (Saturday Evening Post, 21 de enero de 1928) fue concebido como «un sofisticado cuento sobre fútbol en dos partes», que Fitzgerald intentó terminar a tiempo para su publicación durante la temporada futbolística de 1927. Era un relato difícil, y lo abandonó para escribir Corto viaje a casa. Cuando el director literario del Post, Thomas Costain, leyó El estadio, le dijo a Harold Ober que Fitzgerald «había captado el espíritu del fútbol como nadie hasta entonces». Aunque Fitzgerald se sintió toda la vida desilusionado por su ineptitud para jugar al fútbol en el equipo de Princeton, El estadio es su único cuento sobre fútbol aparecido en una publicación comercial, si excluimos algunos fragmentos de la serie de Basil.
El Gominola
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El Gominola fue escrito como continuación de El palacio de hielo. Cuando el Post lo rechazó, Fitzgerald cambió los nombres, pero se negó a darle un final feliz. El cuento apareció en 1920 en el número de octubre del Metropolitan Magazine, como parte de un acuerdo para publicar seis relatos que elevó la cotización de Fitzgerald de 500 a 900 dólares por cuento. Fitzgerald añadió este comentario cuando incluyó El Gominola en Cuentos de la era del jazz: «Ésta es una historia del Sur, que se desarrolla en la pequeña ciudad de Tarleton, en Georgia. Siento un gran afecto por Tarleton, pero, no sé por qué, cada vez que escribo un cuento sobre Tarleton, recibo cartas de todos los puntos del Sur criticándome abiertamente. El Gominola también mereció una buena dosis de cartas reprobatorias. »Este cuento lo escribí en circunstancias extrañas poco después de que se publicara mi primera novela y fue el primer cuento para el que conté con un colaborador. Como vi que no era capaz de resolver el episodio de los dados, se lo pasea mi mujer, quien, como sureña, era presumiblemente una experta en la técnica y la terminología de ese gran pasatiempo de la región.»
El palacio de hielo
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El palacio de hielo apareció el 22 de mayo de 1920 en el Saturday Evening Post y fue incluido en Flappers y filósofos. Fue el primero de una serie de relatos en los que Fitzgerald consideraba las diferencias, tanto culturales como sociales, entre el Norte y el Sur. «El Sur es grotescamente pintoresco, tal como pude comprobar hace muchos años, y tal como el señor Faulkner ha demostrado hasta la saciedad», comentó en 1940. Fitzgerald era especialmente consciente de la influencia del Sur sobre sus heroínas, reforzada por su matrimonio con una belleza de Alabama.
El Pirata De La Costa
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El pirata de la costa (29 de mayo de 1920) fue el tercer cuento que Fitzgerald publicó en el Saturday Evening Post durante ese mes y demuestra sus rápidos progresos como versátil narrador. Es el primer relato en el que se desarrolla el tema, recurrente en la obra de Fitzgerald, de una heroína conquistada por la extraordinaria hazaña de su enamorado. El cuento terminaba, en un principio, con la explicación poco convincente de que se trataba de un sueño de Ardita. Fitzgerald volvió a escribir el final para subrayar la ficción de la narración: «La última frase convenció al señor Lorimer. Es una de las mejores frases que he escrito en mi vida». El pirata de la costa fue incluido en el volumen Flappers y filósofos.
Financiando a Finnegan
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Financiando a Finnegan (Esquire, enero de 1938) fue escrito en Hollywood. Después de que Fitzgerald entrara en la nómina de la MGM en verano de 1937, su trabajo en los estudios no le dejó ni tiempo ni energías para llevar a cabo otros proyectos literarios al margen del cine, y éste fue el único cuento que publicó en 1938. Siguió escribiendo para Esquire con el fin de que el público no olvidara su nombre y porque no le gustaba escribir guiones de cine. El agente y el editor que «se habían conjurado para animarse mutuamente en todo lo que se refería a Finnegan» está claro que son Harold Ober y Maxwell Perkins.
Gran Gatsby, El
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La Boda
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La boda (Saturday Evening Post, 9 de agosto de 1930) fue inspirado por la boda en París de Powell Fowler, el hermano de Ludlow Fowler (véase El joven rico). Meditación sobre la influencia del dinero en el carácter, es el primer relato de Fitzgerald que se ocupa del hundimiento de Wall Street. La boda rememora el final de la época en que los millonarios norteamericanos colonizaron París.
La Década Perdida
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La década perdida (Esquire, diciembre de 1939) es el más notable de los últimos y elípticos esbozos de Fitzgerald, que consiguen los mismos efectos que un relato más elaborado. Ha sido descrito como obsesionante, un término más fácil de experimentar que de explicar. En poco más de mil palabras La década perdida desarrolla una estampa controlada y comedida de un hombre que intenta cambiar de actitud ante la realidad después de diez años de borrachera.
La primera herida
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La favorable respuesta a los relatos de Basil llevó a Fitzgeralda emprender una serie paralela sobre Josephine Perry. Los cinco cuentos publicados en 1930 y 1931 estaban basados libremente en Ginevra King, la chica de Chicago de quien se había enamorado Fitzgerald cuando estudiaba en Princeton. Los relatos de Josephine son más duros que los relatos de Basil, quizá porque fueron escritos durante un periodo de angustia personal y profesional.
La tarde de un escritor
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La Ultima Belleza
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Se puede decir que en La última belleza (Saturday Evening Post, 2 de marzo de 1929) Fitzgerald se ocupó por última vez de la protagonista de El palacio de hielo (1920). Como indica su título, La última belleza pertenece al grupo de cuentos que Fitzgerald escribió al final de los años veinte para hacer examen y balance del pasado: como si, igual que Andy, estuviera «buscando mi juventud en una tabla, unos restos de techumbre o una lata de tomate oxidada». Fitzgerald seleccionó La última belleza para Taps at Reveille, y es uno de sus cuentos más incluidos en antologías.
Lo más sensato
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Lo más sensato fue publicado en Liberty el 15 de julio de 1924 y recogido en All the Sad Young Men. Durante 1923 y 1924 Harold Ober había estado ofreciendo los cuentos de Fitzgerald a distintas revistas de gran difusión con el fin de elevar la cotización del escritor. Lo más sensato alcanzó una cotización de 1.750 dólares. Se trata de un cuento extraordinariamente logrado perteneciente al grupo de Gatsby; su tema es el amor y su pérdida.
Los nadadores
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Los nadadores apareció en el Saturday Evening Post del 19 de octubre de 1929, en vísperas del hundimiento de Wall Street. Fitzgeraldse lo definió a Harold Ober como «el relato más difícil que he escrito en mi vida, demasiado denso para su extensión y, al final, poco satisfactorio. He pasado diez días horrorosos terminándolo, aunque pensaba que me bastaría una hora... Pero por fin está listo y no es malo...». Fitzgerald no volvió a editarlo, aunque Ober lo elogió como «tu cuento más hábil e inteligente». Los nadadores pertenece a un importante grupo de relatos en los que Fitzgerald compara Estados Unidos y Europa, para concluir con un elocuente análisis del idealismo norteamericano.
Majestad
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Majestad apareció en el Saturday Evening Post el 13 de julio de 1929. Mereció los elogios de Harold Obery del director del Post Thomas Costain, y Fitzgerald lo seleccionó para Taps at Reveille. Aunque la trama es inverosímil, el relato se salva por la recreación que hace Fitzgerald de uno de sus personajes favoritos: la americana joven y valerosa, decidida a sacarle a la vida el máximo partido.
Mi Ciudad Perdida
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Primero estaba el ferry deslizándose suavemente desde la costa de Jersey en el crepúsculo: el momento se cristalizó en mi primer símbolo de Nueva York. Cinco años después, a los quince, me fui del colegio a la ciudad para ver a Ina Claire en The Quaker Girl y a Gertrude Bryan en Little Boy Blue. Confuso ante mi desesperanzado y melancólico amor por las dos, fui incapaz de elegir a una, de manera que ambas se fundieron en una sola entidad: la muchacha. Ese fue mi segundo símbolo de Nueva York. El ferry representaba el triunfo; la muchacha, el romance. El tiempo habría de darme un poco de cada uno, pero había un tercer símbolo que se me perdió en alguna parte, y se me perdió para siempre.
Pongan agua a hervir, mucha, mucha
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Pongan agua a hervir, mucha, mucha (Esquire, marzo de 1940) fue el tercero de los diecisiete relatos sobre Pat Hobby. Estos cuentos han sido considerados autobiográficos erróneamente y son por consiguiente mal interpretados. Pat es un guionista de pacotilla, tramposo y sin talento; y los cuentos de Pat deben leerse como sátiras o parodias. Fitzgerald escribió esta serie de cuentos (por 250 y 300 dólares cada uno) para ganarse la vida mientras trabajaba en El último magnate, su novela inacabada sobre Hollywood.
Primero de Mayo (S.O.S.)
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Primero de Mayo (S.O.S.), la primera gran novela corta de Fitzgerald, publicada durante su primer año de escritor profesional, apareció en julio de 1920. Es probable que Fitzgerald se la vendiera a los directores literarios de Smart Set, H. L. Mencken y Georgejean Nathan, sin ofrecérsela antes al Post ni a ninguna otra revista, porque el material era demasiado realista y fuerte. Primero de Mayo (S.O.S.) fue la obra de mayor éxito entre las que inspiró el interés ocasional de Fitzgerald por la escuela de narrativa naturalista y determinista. Aunque fue leída por el público al que Fitzgerald quería llegar, Smart Set sólo le pagó 200 dólares por esta obra maestra. Primero de Mayo (S.O.S.) se inspiró en la sensación de fracaso de Fitzgerald durante la primavera de 1919, cuando trabajaba en una agencia de publicidad de Nueva York. Fitzgerald hizo este comentario cuando el relato fue incluido en Cuentos de la era del jazz (1922): «Este relato es un tanto desagradable... Cuenta una serie de acontecimientos que tuvieron lugar en la primavera del año pasado. Los tres acontecimientos me causaron una gran impresión. No tuvieron relación entre sí en la vida real, excepto por la histeria general de aquella primavera que inauguró la Era del Jazz, pero en mi relato he intentado, me temo que sin éxito, darles forma unitaria: una forma que reprodujera el efecto de aquellos meses en Nueva York, tal como los vio un miembro de la que entonces era la generación más joven.»
Rags Martin-Jones y el Príncipe de G-les
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Rags Martin-Jones y el Pr-ncipe de G-les fue publicado en Mc-Calls (julio de 1924) e incluido en All the Sad Young Man. Aparte de su calidad como relato, es interesante como recreación de El pirata de la costa. Ambos relatos tratan en clave humorística un tema central en la obra de Fitzgerald: la capacidad de la imaginación para transformar la realidad.
Regreso a Babilonia
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—¿Y dónde está el señor Campbell? —preguntó Charlie. —En Suiza. El señor Campbell es un hombre bastante enfermo, señor Wales. —Qué lástima. ¿Y George Hardt? —interrogó Charlie. —Volvió a América. A trabajar. —¿Y dónde está el Pájaro de Nieve?
Ring
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Durante un año y medio el autor de esta apreciación fue el compañero más cercano de Ring Lardner; después la geografía hizo sus separaciones y se encargó de que nuestros contactos fueran escasos. La última vez que mi mujer y yo lo vimos, en 1931, parecía ya un hombre en su lecho de muerte: resultaba terriblemente triste ver ese metro noventa de generosidad perderse tendido en la pieza del hospital. Sus dedos temblaban con un fósforo, la piel apretada de su bonita cabeza se marcaba como una máscara de miseria y dolor nervioso.
Suave es la noche
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Una pareja norteamericana que parece tenerlo todo llega a la Riviera francesa y sus destinos comienzan a deslizarse sutilmente hacia el abismo. Suave es la noche es una de las mejores novelas de Fitzgerarld. «Hay mucho de su propia vida en este atormentado retrato de la opulencia destructiva y el idealismo malogrado», declara su esposa, Zelda.
Sueños de Invierno
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Sueños de invierno apareció por primera vez en Metropolitan Magazine (diciembre de 1922) y fue incluido en All the Sad Young Men (1926). Escrito mientras Fitzgerald ideaba su tercera novela, El gran Gatsby, es el más convincente de los cuentos que guardan relación con el mundo de Gatsby. Trata, como la novela, de un joven cuyas ambiciones acaban identificándose con la conquista de una muchacha rica y egoísta. Es evidente que Fitzgerald eliminó del cuento publicado en la revista la reacción de Dexter Green ante la casa dejudy Jones para incluirla en la novela convertida en la reacción dejay Gatsby ante la casa de Daisy Fay. Los cuatro últimos párrafos del relato destacan por la compleja explicación que Fitzgerald ofrece sobre la sensación de transitoriedad de Dexter, que se duele por haber perdido la capacidad de sentir dolor.
Sueños de invierno
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"Algunos de los caddies eran miserables como el pescado y se alojaban en viviendas de una sola habitación con un espacio libre al frente donde tenían una vaca neurasténica, pero el padre de Dexter Green era el dueño del segundo almacén de comestibles de Black Bear (el más irpportante era The Hub, cuya clientela estaba formada por la gente más adinerada de Sherry Island) y Dexter trabajaba sólo para disponer de dinero propio."
Tiernamente adorables
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Tiernamente adorables fue rechazado por la revista Esquire en 1940: uno de los pocos errores de apreciación de Arnold Gingrich. Al margen de la interesante circunstancia de ser uno de los pocos cuentos de Fitzgerald en el que un personaje negro es tratado en profundidad, Tiernamente adorables está escrito con delicadeza y emoción. Es evidente que Chico Lindo guarda una estrecha relación con el filosófico pescador negro de El último magnate. Este apunte de 850 palabras apareció por primera vez en el Fitzgerald/Hemingway Annual de 1969, veintinueve años después de la muerte de Fitzgerald.
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