Lenguas
Español
English
Registro
Login:
Clave:
Entrar
Registro
Se me olvidó mi Clave
libro@librodot.com
Cargar Libro
Donaciones (US$10)
Compra DVD (US$27)
Blog Librodot
Paginas
Pagina de Inicio
Libros Favoritos
Listado en Excel
Introduzca los t}rminos de bSsqueda.
Enve el formulario de bSsqueda
Web
librodot.com
Libros por Autor:
A
B
C
D
E
F
G
H
I
J
K
L
M
N
O
P
Q
R
S
T
U
V
W
X
Y
Z
Autor:
Haenke, Tadeás
Haggard R. Henry
Haight, John George
Hamilton, Alexander, Madison, James y Jay, John
Hamilton, Edmond
Hamsun, Knut
Hanshan Deqing
Hardy, Tomas
Hare, Augustus
Harland, Henry
Harte, Francis Bret
Hartzenbusch, Juan Eugenio
Hawthorne, Nathaniel
Hearn, Lafcadio
Hegel, Georg Wilhelm Friedrich
Heidegger, Martin
Heindel, Max
Heine, Heinrich
Hemingway, Ernest
Hennique, Léon
Henriquez, Camilo
Henry, O.
Hernández Morejón, Antonio
Hernández, José
Hernández, Miguel
Herodoto
Heron, E y H.
Herrera y Reissig, Julio
Herrera, Darío
Herrera, Fernando de
Hesiodo
Hesse, Hermann
Hessen, Johannes
Hidalgo, Bartolomé José
Higginson, Thomas Wentworth
Hipkiss, G. L.
Hipócrates
Hodgson, William Hope
Hoffmann, E.T.A.
Hofmannsthal, Hugo Von
Homero
Honshin
Hope, Anthony
Horacio
Horkheimer, Max
Hostos, Eugenio María de
Howard E. Robert
Hoyos y Vinent, Antonio de
Hugo, Víctor
Hui-Neng
Huidobro, Vicente
Hume, David
Hurtado de Mendoza, Antonio
Husserl, Edmund
Huxley, Aldous
Hyatt Verrill, A.
Hawthorne, Nathaniel
(1804-1864)
Novelista estadounidense. Nació el 4 de julio de 1804, en Salem (Massachussets). Cursó estudios en el Bowdoin College y al acabar se dedicó a la literatura. Al no gozar del reconocimiento del público, intentó destruir todas las copias de su novela Fanshawe (1828), cuya edición costeó. Además escribía artículos y cuentos breves para periódicos. Algunos de estos cuentos se recogieron en Historias dos veces contadas (1837). Cuentan que iba cada día a la biblioteca Athenaeum para investigar y escribir durante unas cuantas horas. En 1839 fue contratado para trabajar como tasador en la Aduana de Boston. Dos años más tarde publicó una serie de apuntes sobre la historia de Nueva Inglaterra, destinada al público infantil, que llevaba como título La silla del abuelo: relatos para los jóvenes (1841). Se une a la sociedad comunal de la Granja Brook, cerca de Boston. Al ser tan duro el trabajo en la granja y no encontrar tiempo para escribir, a los seis meses abandona la comunidad. En 1842 contrae matrimonio con Sophia Amelia Peabody estableciéndose en Concord (Massachussets). Durante los cuatro años siguientes escribió cuentos que, más tarde, fueron publicados bajo el título de Musgos de una vieja rectoría (1846). Entre ellos se encuentran El entierro de Roger Malvin, La hija de Rappacini y El joven Goodman Brown. En 1846, fue supervisor de la Casa de Aduanas de Boston y en 1849 fue despedido, por una reestructuración política. Por entonces ya había comenzado a escribir La letra escarlata (1850), historia sobre una puritana adúltera, Hester Prynne, que, dando muestras de gran lealtad, se niega a revelar el nombre de su amante. Considerada como su obra maestra. En 1850 se radica en Lenox (Massachussets) allí escribió La casa de los siete tejados (1851) y el Libro de las maravillas para chicas y chicos (1852). Durante una corta estancia en West Newton (Massachussets) escribió La estatua de nieve y otros cuentos contados dos veces (1852) y La granja de Blithedale (1852) inspirada en su estancia en la granja Brook. En 1852, regresó a Concord, donde escribió una biografía en compañía de su amigo, el también escritor Franklin Pierce, que llegaría a ser presidente de los Estados Unidos. Tras su elección, recompensó a Hawthorne con el cargo de cónsul en Liverpool. Durante los dos años siguientes, vivió en Italia, tomando anotaciones para El fauno de mármol (1860), obra simbólica. En 1860 regresó a su país. Murió el 19 de mayo de 1864 en Plymouth (New Hampshire) mientras se encontraba de viaje con Pierce, y esta enterrado en Concord.
Publicados póstumamente son sus títulos: Septimius Felton o el elixir de la vida (1872), El romance de Dolliver (1876), El secreto del doctor Grimshawe (1883) y sus Cuadernos americanos (1868), Cuadernos ingleses (1870) y Cuadernos franceses e italianos (1871).
Titulo
Ambicion del forastero, La
177.0 KB
"Este suceso se inició al caer la tarde de un día de septiembre. En aquel momento se hallaba la familia congregada alrededor de la lumbre del hogar, mantenido con piñas secas, maderos robados por las torrenteras de las montañas y troncos de los árboles tronchados por el viento. Los padres de aquella familia reflejaban en sus rostros una alegría serena; los niños reían; la hija mayor, a los diecisiete años, era una imagen viva de la felicidad, y la abuela, acomodada en el mejor lugar, y aplicada a su calceta, era, como la hija mayor, una imagen repetida de la felicidad, sólo que en el invierno de la vida."
Artífice de la belleza, La
345.3 KB
"Un anciano que, con su bonita hija colgada del brazo, pasaba por la calle, emergió de la penumbra de la noche nubosa penetrando en la luz que proyectaba la vidriera de una pequeña tienda sobre el pavimento. Era una especie de ventana salediza, y en su interior estaban suspendidos una gran variedad de relojes de pared, algunos de similor, otros de plata, y uno o dos de oro, con sus esferas vueltas en dirección contraria a la calle, como negándose con grosería a informar a los transeúntes qué hora era. Dentro del negocio estaba sentado un joven, frente al escaparate, con su pálida tez inclinada atentamente sobre una delicada pieza mecánica sobre la cual se proyectaba el concentrado fulgor de una lámpara con pantalla."
Casa de los siete tejados, La
1.4 MB
"DESDE la fundación de las colonias de Nueva Inglaterra en el primer tercio del siglo XVII por ingleses puritanos que huían de la patria buscando libertad para la práctica de sus creencias religiosas, la vida espiritual e intelectual de esas colonias estuvo dominada por sus dirigentes religiosos, que inculcaron a esas comunidades comportamientos y hábitos de pensamiento y de juicio que se extendieron a toda la sodedad norteamericana por el prestigio intelectual y social de Nueva Inglaterra y que aún perduran, a pesar de los esfuerzos de épocas posteriores por liberarse de ellos."
Cuentos Recopilados
378.0 KB
Recopilación de varios cuentos del autor.
El artífice de la belleza
131.4 KB
"Un anciano que, con su bonita hija colgada del brazo, pasaba por la calle, emergió de la penumbra de la noche nubosa penetrando en la luz que proyectaba la vidriera de una pequeña tienda sobre el pavimento. Era una especie de ventana salediza, y en su interior estaban suspendidos una gran variedad de relojes de pared, algunos de similor, otros de plata, y uno o dos de oro, con sus esferas vueltas en dirección contraria a la calle, como negándose con grosería a informar a los transeúntes qué hora era. Dentro del negocio estaba sentado un joven, frente al escaparate, con su pálida tez inclinada atentamente sobre una delicada pieza mecánica sobre la cual se proyectaba el concentrado fulgor de una lámpara con pantalla."
El dulce niño
130.2 KB
"EN el transcurso del año 1656, algunos individuos de ese pueblo cuyos integrantes son conocidos con el nombre de cuáqueros, impulsados, según declararan, por un movimiento interior del espíritu, hicieron su aparición en Nueva Inglaterra."
El dulce niño
410.5 KB
"EN el transcurso del año 1656, algunos individuos de ese pueblo cuyos integrantes son conocidos con el nombre de cuáqueros, impulsados, según declararan, por un movimiento interior del espíritu, hicieron su aparición en Nueva Inglaterra."
El egoísmo; o la serpiente del pecho
102.2 KB
"Herkimer se detuvo en el momento en que iba a cruzar la puerta de hierro de la mansión Elliston cuando ese grito llegó a sus oídos. No sin un estremecimiento se dio cuenta de que había estado a punto de encontrarse con su antiguo amigo, al que había conocido en la gloria de la juventud, y al que ahora, tras un intervalo de cinco años, encontraría víctima de una imaginación enferma o de un horrible infortunio físico."
El experimento del Dr. Heidegger
79.9 KB
"Aquel hombre extraño, el viejo doctor Heidegger, invitó cierta vez a su estudio a cuatro amigos venerables. Eran ellos tres caballeros de blancas barbas: Mister Medbourne, el coronel Killigrew y Mister Gascoigne, y una marchita dama, la viuda Wycherly."
El ferrocarril celestial
94.1 KB
"No hace mucho tiempo, al traspasar la puerta de los sueños visité esa región de la tierra en la que está la famosa Ciudad de la Destrucción. Me interesó mucho enterarme de que, gracias al espíritu cívico de algunos de sus habitantes, recientemente se había trazado una línea de ferrocarril entre esta populosa y floreciente urbe y la Ciudad Celestial."
El gran rostro de piedra
250.7 KB
"Una tarde, mientras se ponía el sol, una madre y su pequeño hijo se hallaban sentados a la puerta de su cabaña, conversando acerca del Gran Rostro de Piedra. Les bastaba levantar los ojos para verlo nítidamente, aunque estaba a muchas millas de distancia, con todos sus rasgos iluminados por el sol. ¿Y qué era el Gran Rostro de Piedra?"
El holocausto del mundo
113.1 KB
"Érase una vez —poca o ninguna importancia tiene que lo fuera en un tiempo pasado o en uno que ha de venir—, este ancho mundo se vio tan sobrecargado por una acumulación de cachivaches gastados que los habitantes decidieron librarse de ellos por medio de una hoguera general. La sede elegida por los representantes de las compañías de seguros fue una de las praderas más amplias del oeste, pues era un lugar tan centrado como cualquier otro punto del globo, ninguna morada humana se vena en peligro por las llamas y una gran asamblea de espectadores podría admirar cómodamente la exhibición. "
El huésped ambicioso (The Ambitious Guest)
89.1 KB
Este suceso se inició al caer la tarde de un día de septiembre. En aquel momento se hallaba la familia congregada alrededor de la lumbre del hogar, mantenido con piñas secas, maderos robados por las torrenteras de las montañas y troncos de los árboles tronchados por el viento.
El joven Goodman Brown
42.2 KB
"El joven Goodman Brown salió a la calle de la aldea de Salem cuando el sol se ponía. Pero después de cruzar el umbral introdujo de nuevo la cabeza para cambiar besos de despedida con su reciente esposa. Y Fe, como tan apropiadamente se llamaba, sacó a su vez su linda cabecita, permitiendo que el viento jugara con las cintas rosadas de la cofia mientras llamaba a Goodman Brown."
El manto de lady Eleanore
85.1 KB
"No mucho después de que el coronel Shute hubo asumido la gobernación de Massachusetts Bay, hace ya casi ciento veinte años, una joven de rango y fortuna llegó de Inglaterra para pedirle a éste que la tomase a su cargo como pupila."
El Mástil de Mayo de Merry Mount
82.2 KB
"¡Maravillosos eran los días en Merry Mount cuando el Mástil de Mayo era como el estandarte de esa alegre colonia! Quienes lo izaban, cuando su emblema resultaba triunfante, sembraban la luz del sol por las abruptas colinas de Nueva Inglaterra y diseminaban semillas de flores por toda la tierra."
El repique nupcial
74.6 KB
"En la ciudad de Nueva York se levanta una iglesia que siempre he mirado con peculiar interés, por efecto de un matrimonio que fue consagrado en ella en circunstancias muy singulares, durante la infancia de mi abuela. Quiso la casualidad que esta venerable dama fuera testigo de la escena, y a partir de entonces la convirtió en su historia favorita."
El ruego de Alice Doane
39.5 KB
En una apacible tarde de junio tuve la buena suerte de pasear en compañía de dos damas jóvenes. Puesto que dejaron librada a mi criterio la elección de la ruta, no las llevé ni a Legges Hill, ni a Cold Spring, ni a las agrestes playas y las antiguas baterías del Neck, ni tampoco a Paradise, aunque si este último lugar ha sido correctamente bautizado, mis bellas amigas se habrían encontrado muy cómodas en él."
El Tesoro de Peter Goldthwaite
94.9 KB
"—¿De modo, Peter, que ni siquiera acepta estudiar mi oferta? —preguntó el señor John Brown, mientras abotonaba el gabán sobre su robusta figura y estiraba sus guantes—. ¿Se niega categóricamente a venderme esta absurda y vieja casona, el terreno que ocupa y el que la rodea, por el precio estipulado?"
El velo negro del pastor
140.4 KB
"El sacristán estaba en el atrio de la iglesia de Milford, tirando afanosamente de la cuerda de la campana. Los ancianos de la aldea avanzaban agobiadamente por la calle. Los niños, con las facciones encendidas, brincaban alegremente junto a sus padres, o remedaban un paso más solemne, conscientes de la dignidad de sus ropas dominicales."
Entierro de Roger Malvin, El
125.5 KB
"Uno de los pocos sucesos de las guerras contra los indios susceptibles de recibir la luz de luna de lo novelesco, fue la expedición emprendida en defensa de las fronteras en el año de 1725, que terminó con la célebre "batalla de Lovell". La imaginación, si tiene el juicio de dejar en la sombra ciertos incidentes, encuentra mucho que admirar en el heroísmo de la pequeña tropa que combatió en proporción de dos a uno en las entrañas del territorio enemigo."
Ethan Brand
124.5 KB
"Bartram el calero, un hombre rudo, corpulento y tiznado de carbón, vigilaba el horno a la caída de la noche y su pequeño hijo jugaba a hacer casas con trozos sueltos de mármol, cuando escucharon falda abajo una risa estentórea, no jubilosa sino lenta e inclusive solemne, como si el viento sacudiera las ramas del bosque."
Ethan Brand (Capítulo de una novela malograda)
47.3 KB
"BARTRAM el calero, un hombre rudo, corpulento y tiznado de carbón, vigilaba el horno a la caída de la noche y su pequeño hijo jugaba a hacer casas con trozos sueltos de mármol, cuando escucharon falda abajo una risa estentórea, no jubilosa sino lenta e inclusive solemne, como si el viento sacudiera las ramas del bosque. —¿Qué es eso, padre?—preguntó el niño, dejando el fuego para buscar refugio en las rodillas de su progenitor."
Experimento del doctor Heidegger, El
346.8 KB
"En una ocasión, ese hombre tan singular, el viejo doctor Heidegger, invitó a cuatro amigos venerables a reunirse con él en su estudio. Eran tres caballeros de barba blanca: el señor Melbourne, el coronel Killigrew y el señor Gascoigne y una dama de rostro arrugado, la viuda Wycherly; todos ellos seres viejos y melancólicos que habían sido poco afortunados en la vida y cuya mayor desgracia era que se encontraban a un paso de la tumba."
Feathertop, una leyenda moralizada
102.2 KB
La pipa estaba en la boca de la anciana cuando pronunció estas palabras. La había insertado allí después de cargarla con tabaco, pero sin agacharse para encenderla en la lumbre de la chimenea, donde en verdad no había señas de que hubieran atizado el fuego esa mañana. Sin embargo, apenas hubo dado la orden, la cazoleta de la pipa emitió un intenso fulgor rojo y una bocanada de humo brotó de los labios de la Madre Rigby. Jamás he logrado descubrir de dónde salió el tizón y cómo llegó hasta allí transportado por una mano invisible.
Hija de Rappaccini, La
162.8 KB
"Hace mucho tiempo, un joven llamado Giovanni Guasconti acudió desde el sur de Italia a proseguir sus estudios en la Universidad de Padua. Giovanni, cuyo patrimonio consistía en unos cuantos ducados de oro, se hospedó en un humilde aposento sito en el piso alto de un viejo edificio, digno de haber sido el palacio de un noble paduano y que de hecho todavía exhibía sobre su puerta de entrada el blasón de una familia extinguida mucho tiempo atrás..."
Historias Breves
460.4 KB
"Un anciano que, con su bonita hija colgada del brazo, pasaba por la calle, emergió de la penumbra de la noche nubosa penetrando en la luz que proyectaba la vidriera de una pequeña tienda sobre el pavimiento."
Joven Goodman Brown, El
103.2 KB
"El joven Goodman Brown salió a la calle de la aldea de Salem cuando el sol se ponía. Pero después de cruzar el umbral introdujo de nuevo la cabeza para cambiar besos de despedida con su reciente esposa. Y Fe, como tan apropiadamente se llamaba, sacó a su vez su linda cabecita, permitiendo que el viento jugara con las cintas rosadas de la cofia mientras llamaba a Goodman Brown."
La catástrofe del Sr. Higginbotham
85.0 KB
"Un joven, cuyo oficio era el de vendedor ambulante de tabaco, viajaba de Morristown, donde había realizado amplias transacciones con el diácono de la colonia de los "tembladores", hacia la aldea de Parkers Falls, sobre el Salmon River."
La hija de Rappaccini
142.7 KB
"Hace mucho tiempo, un joven llamado Giovanni Guasconti acudió desde el sur de Italia a proseguir sus estudios en la Universidad de Padua. Giovanni, cuyo patrimonio consistía en unos cuantos ducados de oro, se hospedó en un humilde aposento sito en el piso alto de un viejo edificio, digno de haber sido el palacio de un noble paduano y que de hecho todavía exhibía sobre su puerta de entrada el blasón de una familia extinguida mucho tiempo atrás."
La hondonada de las Tres Colinas
64.3 KB
"En aquellos extraños viejos tiempos en que los sueños fantásticos y los delirios de los locos se materializaban en hechos reales de la vida, dos personas se encontraron en sitio y hora convenidos de antemano."
La letra escarlata
848.4 KB
"La Letra Escarlata fue la primera producción de gran aliento que escribió Hawthorne después de haberse dado a conocer con sus Cuentos dos veces referidos; y también el primero de sus libros que alcanzó popularidad. En el intermedio había publicado El sillón del Abuelo, para niños, y Musgos de una antigua morada; pero sólo después de fijada su residencia en Salem, donde desempeñaba el empleo de Administrador de la Aduana de aquel puerto, fue cuando comenzó a experimentar la sensación, según manifestó él mismo a un amigo suyo, que una novela le bullía en el cerebro."
La marca de nacimiento
95.7 KB
"A finales del siglo pasado vivió allí un hombre de ciencia, eminente y competente en todas las ramas de la filosofía natural, quien no mucho antes de que se inicie nuestra historia había experimentado una afinidad espiritual más atractiva que cualquier otra química. Había dejado el laboratorio al cuidado de un ayudante, limpiado su hermoso semblante del humo del horno, lavado de sus dedos las manchas de ácidos y persuadido a una hermosa mujer para que se convirtiera en su esposa."
LA MUÑECA DE NIEVE. Un milagro infantil
125.3 KB
"En la tarde de una fría jornada de invierno, cuando el sol asomó con helado brillo después de una larga tormenta, dos criaturas solicitaron permiso a su madre para salir a jugar sobre la nieve recién caída. La mayor era una niña a la que sus padres, y otras personas que tenían con ella un trato familiar, acostumbraban a llamar Violet, porque su carácter era tierno y humilde y porque pasaba por ser hermosa."
La muerte repetida
183.8 KB
"Un muchacho, corredor de tabaco, procedente de Morristown, donde hizo buen negocio con el diácono de la corporación de cuáqueros, se dirigía a la aldea de Parker’s Falls, sobre el río Salmón. Tenía un lindo carrito verde, con una caja de cigarros pintada en cada lado, y, en la parte trasera, un cacique indio enarbolando una pipa y una rama de tabaco."
La Silla del Abuelo
434.9 KB
"Al escribir este voluminoso tomo, el deseo del autor ha sido describir las características eminentes y los eventos memorables de nuestros anales históricos, de tal manera y empleando tal estilo, que el joven lector pueda acercarse a ellos motivado por sí mismo. Para cumplir este propósito, mientras relata ostensiblemente las aventuras de una silla, él ha intentado mantener un lazo distinto e irrompible con la historia auténtica."
La vieja Esther Dudley (Old Esther Dudley)
76.5 KB
Había llegado la hora —la hora de la derrota y de la humillación— en que Sir William Howe debía cruzar el umbral de la Casa Provincial y embarcarse a bordo de la flota británica, sin las ceremonias triunfales que alguna vez se había prometido a sí mismo. Pidió a sus servidores y edecanes militares que se retiraran antes que él, y se demoró un momento en la soledad de la mansión para ahogar las violentas emociones que luchaban dentro de su pecho en una palpitación casi mortal.
Los retratos proféticos (The Prophetic Pictures)
87.1 KB
—¡Vaya con este pintor! –exclamó Walter Ludlow, con animación—. No sólo se destaca en su arte particular, sino que tiene vastos conocimientos sobre todas las otras disciplinas y ciencias. Habla en hebreo con el doctor Mather, y da clases de anatomía al doctor Boylston. En una palabra, es capaz de competir con los más instruidos de nosotros en sus respectivos terrenos. Además, es un caballero refinado, un ciudadano del mundo, sí, un verdadero cosmopolita, porque habla como nativo sobre todos los climas y países del orbe, con excepción de nuestros propios bosques, hacia donde se dirige ahora. Y ni siquiera es todo esto lo que más admiro en él.
Mi pariente, el mayor Molineux
58.3 KB
"Luego que los reyes de Gran Bretaña se hubieron arrogado el derecho de designar a los gobernadores coloniales, las medidas de estos últimos casi nunca conquistaron la aprobación inmediata y general que se había tributado a las de sus predecesores, designados en virtud de los primitivos estatutos. El pueblo escrutaba muy celosamente el ejercicio de un poder que no emanaba de su propio seno, y generalmente recompensaba a sus gobernantes con una escasa gratitud cuando la condescendencia de éstos los inducía a atenuar las instrucciones recibidas de allende los mares, con lo que se hacían acreedores a la censura de quienes se las impartían."
Musgos de una vieja rectoría
658.5 KB
"Entre dos altos postes de piedra desbastada (la puerta se había caído de sus goznes en alguna época desconocida) contemplamos la fachada gris de la vieja casa del párroco, al final de una avenida de fresnos negros. Habían pasado doce meses desde que cruzó esa puerta en dirección al camposanto de la ciudad la procesión funeraria del venerable clérigo, su último habitante."
Wakefield
76.0 KB
"Recuerdo haber leído en alguna revista o periódico viejo la historia, relatada como verdadera, de un hombre -llamémoslo Wakefield- que abandonó a su mujer durante un largo tiempo. El hecho, expuesto así en abstracto, no es muy infrecuente, ni tampoco -sin una adecuada discriminación de las circunstancias- debe ser censurado por díscolo o absurdo. Sea como fuere, este, aunque lejos de ser el más grave, es tal vez el caso más extraño de delincuencia marital de que haya noticia."
Wakefield (Wakefield)
86.0 KB
RECUERDO haber leído en alguna revista o periódico viejo la historia, relatada como verdadera, de un hombre —llamémoslo Wakefield— que abandonó a su mujer durante un largo tiempo. El hecho, expuesto así en abstracto, no es muy infrecuente, ni tampoco—sin una adecuada discriminación de las circunstancias—debe ser censurado por díscolo o absurdo. Sea como fuere, este, aunque lejos de ser el más grave, es tal vez el caso más extraño de delincuencia marital de que haya noticia.
All Rights Reserved by LIBROdot.com