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Autor:
Kafka, Franz
Kakuzo, Okakura
Kant, Immanuel
Kardec , Allan
Kawabata, Yasunari
Kennedy Toole, John
Kerouac, Jack
Keynes, John Maynard
Kierkegaard, Sören
Kipling, Joseph Rudyard
Klapka, Jerome
Koizumi, Yakumo
Kokuan
Kramer, Heinrich y Sprenger, Jacobus
Krause, Karl Christian Friedrich
Kropotkin, Peter
Kruger, Rosa
Krumm-Heller, Arnold
Kuttner, Henry
Kipling, Joseph Rudyard
(1865-1936)
Escritor inglés. Novelista inglés laureado con el Premio Nobel. Kipling escribió novelas, poemas y relatos ambientados principalmente en la India y Birmania durante la época de gobierno británico. Nació el 30 de diciembre de 1865 en Bombay (India) y a la edad de 6 años lo enviaron a estudiar a Inglaterra. Pasó cinco años en un hogar social de Southsea, experiencia detestable que describe en su relato 'La oveja negra'. Regresó a la India en 1882 y a partir de ese momento trabajó para la Civil and Military Gazette de Lahore hasta 1889, en calidad de editor y escritor de relatos. Más tarde publicó Cancioncillas del departamento (1886), una serie de versos satíricos sobre la vida civil y militar en los cuarteles de la India colonial, así como una colección de sus relatos escritos para la prensa recopilados en Cuentos de las colinas (1887). Su fama literaria se consolidó con seis historias sobre la vida de los ingleses en la India, publicadas entre 1888 y 1889, que revelaban su profunda identificación con las gentes y el paisaje de su país. Posteriormente viajó por Asia y Estados Unidos, donde contrajo matrimonio con Caroline Balestier en 1892 y vivió durante un breve periodo en Vermont. En 1903, se estableció en Inglaterra. Kipling fue un escritor prolífico y popular. En 1907 obtuvo el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose en el primer autor inglés merecedor de este galardón. Kipling figura entre los principales escritores de relatos ingleses. Como poeta destaca por sus versos escritos en la jerga habitual de los soldados británicos. Su literatura gira siempre en torno a tres ejes: el patriotismo, el deber de los ingleses de llevar una vida de intensa actividad y el destino de Inglaterra, llamada a ser un gran imperio. Su insistencia en este último aspecto era sin duda un eco del pasado victoriano y perjudicó gravemente su reputación como escritor en los años posteriores a la I Guerra Mundial.
Titulo
A través del fuego
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SOLAMENTE DISPONIBLE EN PDF.
Al final del callejón
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"CUATRO hombres, cada uno con derecho «a la vida, a la libertad y a la conquista del bienestar», jugaban al whist sentados a una mesa. El termómetro señalaba -para ellos- ciento un grados de temperatura. La habitación estaba tan oscurecida que apenas era posible distinguir los puntos de las cartas y las pálidas caras de los jugadores. Un punkah viejo, roto, de calicó blanco removía el aire caliente y chirriaba, lúgubre, a cada movimiento. Fuera reinaba la lobreguez de un día londinense de noviembre."
Al final del camino
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"Cuatro hombres, cada cual con derecho a «la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad», estaban sentados a una mesa jugando al whist. El termómetro marcaba casi 39°. La habitación se hallaba casi en sombras, hasta el extremo de que sólo se podían distinguir los puntos de las cartas y las pálidas caras de los jugadores. Un pobre punkah, de calicó blanqueado y hecho jirones, movía el aire caliente y gemía de modo lúgubre a cada pasada. Fuera, el día era tan melancólico como un día de noviembre en Londres. No había cielo, sol ni horizonte... nada más que una calina de color pardo y púrpura. Era como si la tierra se estuviera muriendo de apoplejía."
Algo de mí mismo
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Después de contar tanto, el escritor Rudyard Kipling (Bombay, 1865-Londres, 1936) cuenta algo de sí mismo. Algo de mí mismo (1936) es el último libro escrito por el autor de Puck, El libro de la selva, Kim y Capitanes intrépidos, entre otras historias que aquí confiesa destinadas a niños que no supiesen que eran para mayores. Estas memorias póstumas sorprendieron porque Kipling, tan del imperio británico, vino a demostrar una irónica y reconfortante capacidad de autocrítica personal y nacional, que en ningún caso impiden considerar su vida y su obra un ensueño de civilización más que un atajo civilizador o político. Desde la infancia en la India, cuyo ritmo se funde con el de las estaciones del año, plenas a los sentidos y a la emoción de las cosas, hasta el Londres familiar y prerrafaelita y literario; los viajes y estancias por cinco continentes y la recepción del premio Nobel con 41 años, en una Suecia nevada y silenciosa, Algo de mí mismo es el relato de una vocación en que lo imaginado es siempre un más allá de pureza que brinda lo real. Memorias de un escritor y con más de un guiño al oficio -revelan, entre otros secretos, la verdadera naturaleza del poema “Si...”, traducido a todos los idiomas del ideal humano-, siempre lejos del coágulo del yo, Algo de mí mismo es algo de nosotros mismos: el mayor libro de aventuras de un escritor de aventuras. Jorge Luis Borges admiró en estas memorias la virtud de contar el pasado sin contaminarlo de presente. Por páginas de filia masónica y otras de crítica salvaje al estamento católico, Algo de mí mismo fue censurado y en las obras completas no está completo. Kipling, desde su amor a la vida, era incapaz de entender a quienes anteponen cualquier modalidad de ultratumba. La presente edición es, en rigor, la primera en castellano de este libro polémico, sorprendente y emotivo.
Así fue como la ballena se hizo con su garganta
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"Había una vez, mi niño querido, una ballena que vivía en el mar y comía peces. Comía lubinas y sardinas, salmones y camarones, cangrejos y abadejos, a los meros y a sus compañeros, comía jureles y verdeles y hasta a la en verdad retorcida y escurridiza anguila se comía."
Así fue como le salió la joroba al camello
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"Pues he aquí el cuento siguiente que refiere cómo le salió la gran joroba al camello. Al principio de los tiempos cuando el mundo era tan nuevo-y-flamante y los animales empezaban a trabajar para el hombre, había un camello que vivía en un desierto espantoso porque no quería trabajar, y, además, él mismo era un espanto. "
Así fue como se eescribió la primera carta
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"Había una vez, en un tiem¬po de lo más remoto, un hombre neolítico que no era juto ni anglo, ni si¬quiera dravídico, lo que bien pudiera haber sido, mi niño querido, pero no te preocupes de por qué. Era un primitivo que vivía cavernícolamente en una cueva, se vestía con muy poca ropa, no sabía leer ni sabía escribir ni quería ha¬cerlo, y, salvo cuando tenía hambre, era muy feliz."
Así fue como se le arrugó la piel al rinoceronte
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"Porque, cinco semanas más tarde, hubo una ola de calor en el Mar Rojo y todo el mundo se quitó toda la ropa que llevaba. El parsi se quitó el sombrero, pero el rinoceronte se quitó la piel, y la llevaba al hombro cuando bajó a la playa a bañarse. En aquellos tiempos se la abotonaba por debajo con tres botones y parecía un impermeable. No dijo nada de nada sobre la torta del parsi, porque se la había comido toda, y jamás había tenido modales, ni entonces, ni ahora ni nunca. Se metió directamente en el agua y, dejando la piel en la playa, hacía burbujas soplando por el hocico."
Así fue como se puso las manchas el leopardo
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"En los tiempos en que todos empezaban jugando limpio, mi niño querido, el leopardo vivía en una Meseta Alta. Recuerda que no era la Meseta Baja, ni la Meseta de los Arbustos, ni la Meseta Escarpada, sino exclusivamente la desnuda, calurosa y brillante Meseta Alta, donde había arena y rocas de color arenoso y nada más que matas de hierba de un amarillo arenoso."
Aventuras de Mowgli, Las
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En los tres cuentos de este volumen, Rudyard Kipling relata episodios decisivos de la infancia de Mowgli, un muchacho que crece entre fieras en la espesura de la selva india. El niño es acogido por una manada de lobos en "Los hermanos de Mowgli", secuestrado por unos monos en "La caza de Kaa" y adoptado por una pareja de campesinos en "¡El tigre! ¡El tigre!". Sin embargo, las experiencias cruciales de su infancia son su rivalidad con el siniestro Shier Kan, un tigre que sueña con matar a Mowgli, y su aprendizaje de la ley de la selva, en la que lo instruyen el oso Balu y la pantera Baguira. Gracias a esa ley, Mowgli aprende a respetar el orden social, a mostrarse solidario con los demás y a comportarse con rectitud. No obstante, pronto descubre que los animales y los hombres no siempre obedecen esos principios, por eso lo que Kipling nos cuenta es ante todo la historia de un muchacho que despierta con dolor a la vida adulta, se rebela contra la miseria moral de los soberbios y los ingratos, se pregunta sobre su verdadera identidad y busca con pasión su lugar en el mundo.
Bertran y Bimi
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"El orangután de la gran jaula de hierro amarrada al corral empezó la discusión. La noche era agobiante de calor, y cuando Hans Breitmann (el corpulento alemán) y yo pasamos por allí delante, arrastrando nuestros jergones para dormir en la bodega de proa del vapor, se puso en pie y empezó a parlotear obscenamente. Lo habían capturado en algún lugar del archipiélago malayo, y lo transportaban a Inglaterra para exhibirlo a un chelín por cabeza. Durante cuatro días, había luchado, gritado y forcejeado contra los fuertes barrotes de su prisión sin cesar, y casi había herido a un lascar lo bastante imprudente como para ponerse al alcance de su gran garra peluda."
Bisara de Pooree, El
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"Algunos indígenas aseguran que vino del otro lado de Kulu, donde se encuentra el zafiro de once pulgadas, el Zafiro del Templo. Otros, que fue fabricado en el Santuario del Diablo de Ao-Chung, en el Tíbet. De allí fue sustraído por un Kafir; a éste se lo robó un Gurkha, quien fue robado a su vez por un Lahouli, y éste por un khitmatgar ; por fin, este último se lo vendió a un inglés, de modo que perdió todas sus virtudes, pues, para que actúe convenientemente, el Bisara de Pooree debe ser robado -con derramamiento de sangre si es posible-, pero, en cualquier caso, robado."
Capitanes intrépidos
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Harvey, el mimado hijo único de una adinerada familia neoyorquina criado entre algodones, se cae por la borda de un transatlántico y es rescatado por un pesquero. Al recobrar el conocimiento, el joven comprende que ha aterrizado en un mundo muy distinto al suyo. Sin dinero, sus deseos ya no son órdenes, y tendrá que ganarse con esfuerzo el pan de cada día, al igual que el resto de la tripulación.
Carrito fantasma, El
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"Una de las pocas ventajas que la India tiene sobre Inglaterra es una gran facilidad de conocimiento. Tras cinco años de servicio, un hombre tiene relaciones, directas o indirectas, con los doscientos o trescientos funcionarios de su provincia, todos los ranchos de diez o doce regimientos y baterías, y unas mil quinientas personas más de la casta sin puesto oficial..."
Ciudad de la noche pavorosa, La
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"EL denso calor húmedo que se cernía, como una manta, sobre la faz de la tierra frustraba toda esperanza de sueño desde un primer momento. Las cigarras contribuían al calor, y los chacales, aullando, ayudaban a las cigarras. Era imposible sentarse tranquilo en la casa oscura, vacía, poblada de ecos, a contemplar el punkah mientras batía el aire. De modo que a las diez de la noche planté mi bastón en el centro del jardín y esperé a ver hacia dónde caía. Señaló directamente a la carretera, iluminada por la luna, que conduce a la Ciudad de la Noche Pavorosa."
Con el correo nocturno
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"A las nueve de una borrascosa noche de invierno me encontraba en las plataformas inferiores de una de las torres postales de la G.P.O. Mi propósito era un viaje a Québec en la «Nave Postal 162 u otra cualquiera disponible»; y el propio Director General de Correos había refrendado la orden. Este talismán abría todas las puertas, incluso las del centro de expediciones, situado al pie de la torre, donde estaban distribuyendo el clasificado correo Continental."
Constructores del puente, Los
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Los constructores del puente es la segunda entrega de la colección de relatos que Kipling agrupó bajo el título de El trapajo ele cada día, y constituye un ciclo narrativo extraordinario por la exhaustividad y belleza del lenguaje y la magnitud literaria de la empresa, pues Kipling se propuso expresar su fe en el trabajo útil que los hombres del Imperio llevaban a cabo en su guerra civilizadora contra lo que quedaba fuera de la civilización, que para Kipling era el vacío». Así pues, «Los constructores del puente» nos describe las vicisitudes y la abnegación de británicos y nativos para tender un puente sobre el Ganges, si bien la decisión última sobre su destrucción o permanencia pertenece a los dioses. «William la conquistadora» nos habla de una mujer de espléndido carácter y de su trabajo en una región de India asolada por la hambruna. «.007» es la historia de una pequeña locomotora en su primer día de trabajo, que se siente asustada de no ser capaz de afrontar el esfuerzo que le encomiendan. «Pan sobre las aguas» se centra en el trabajo casi heroico de hombres en manos de una naviera dirigida por judíos que fuerza a hombres y máquinas más allá del límite de lo tolerable. «Un delegado ambulante» es una fábula sobre el mundo de los caballos, y cuenta cómo un caballo más bien vago y de mal carácter trata de inculcar a sus apacibles compañeros equinos una actitud sindical revolucionaria de enfrentamiento al hombre.
Cuento más hermoso del mundo, El
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" Se llamaba Charlie Mears; Era hijo único de madre viuda; vivía en el norte de Londres y venía al centro todos los días, a su empleo en un banco. Tenía veinte años y estaba lleno de aspiraciones. Lo encontré en una sala de billares, donde el marcador lo tuteaba. Charlie, un poco nervioso, me dijo que estaba allí como espectador; le insinué que volviera a su casa."
Cuentos de la India (Kipling)
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Esta es la única recopilación en castellado de los Cuentos de la India, de Rudyard Kipling. Esta antología de las mejores narraciones del premio Nobel de 1907 ha sido elaborado con profundo conocimiento de la obra del escritor británico y apacionado investigador de la sabiduría oriental. En sus inumerables viajes por la India británica, Rudyard Kipling se adentra en la realidad y la ficción de un paisaje y unas gentes sorprendentes. Con gran amenidad, el autor anglo-indio relata de forma magistral vivencias propias y ajenas en unos textos repletos de emoción y aventuras. Entre los relatos publicados La litera fantástica, La aldea de los muertos y En la muralla, obras equiparables a Kim o El libro de la selva, sus dos novelas universales.
Danny Deever
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«¿Por qué tocan las cornetas?», dijeron las Filas en Desfile. «Para sacaros de la cama, sacaros de la cama», el Sargento Bandera dijo. «¿Por qué te pones tan blanco, tan blanco?», dijeron las Filas del Desfile.
El Cabeza de Distrito
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"Hay un condenado más dentro, en la cárcel central, detrás del muro de adobe; y en la zona de frontera el ladrón es uno menos: y así la paz de la Reina, mis muy queridos amigos, sobre las cosas impera, y así la paz de la Reina sobre las cosas impera."
El Hándicap de la Vida
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"EL Hándicap de la Vida recoge un amplio conjunto de narraciones ambientadas en la India Colonial, un universo en el que conviven multitud de religiones, lenguas y razas con su inevitable misterio. Unoa sucesión gozosa de cuentos."
El hijo del elefante
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"En tiempos pasados y muy remotos el elefante, mi niño querido, no tenía trompa. Sólo tenía una nariz negruzca y voluminosa, tan grande como una bota, que podía menear de un lado a otro, pero con la que no podía coger cosas."
El hijo del elefante y otros cuentos
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Sin reseña.
El juicio de Dungara
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Todavía se refiere esto en las espesuras de la montaña de Berbulda, y para corroborar la nación, señálese lo que aún queda en pie de la misión: una casa sin techo y sin ventanas. El Gran Dios Dungara, el Dios de las cosas tales como son, el Terrible, el de Un solo ojo, el que tiene en su poder el Colmillo del Elefante rojo, el propio Dungara, fue autor de todo esto.
El origen de los armadillos
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"También esta historia, mi niño querido, sucedió en tiempos pasados y remotísimos. Justo en la mitad de aquellos tiempos había un erizo espinudo-testarudo que vivía en las orillas del turbio Amazonas comiendo caracoles con concha y cosas así."
El pequeño Tobrah
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SOLAMENTE DISPONIBLE EN PDF.
El Sueño de Duncan Parrenness
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"Como Mr. Bunyan en los viejos tiempos, yo, Duncan Parrenness, escribiente de la muy honorable Compañía de las Indias Orientales, en esta ciudad de Calcuta, abandonada de los dioses, he tenido un sueño, y nunca, desde que mi yegua Kitty se quedara coja, me he sentido tan preocupado."
El Vampiro, 1987
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"Un idiota había que rezaba (igual que tú y yo) a un trapo y a un hueso y a un mechón de pelo (le llamábamos la mujer despreocupada) pero el idiota te llamaba su dama perfecta— (igual que tú y yo)"
En el Rukh
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"Entre las ruedas de la máquina del servicio público que gira a las órdenes del Gobierno de la India no hay ninguna más importante que la del Departamento de Bosques y Selvas. En sus manos está la repoblación forestal de toda la India, o lo estará cuando el Gobierno disponga de dinero para gas¬tarlo."
En la muralla
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"La joven Lalun pertenece a la más antigua de las profesiones. Su verdadera abuela fue Lilith, aquella que, como lo sabe todo el mundo, vivió antes que Eva. Los occidentales dicen cosas muy rudas acerca de la profesión de Lalun, y dan conferencias, y escriben folletos, y distribuyen esos folletos entre los jóvenes para que la santa moral quede incólume."
Encarnación de Krishna Mulvaney
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"HABÍA una vez, muy lejos de Inglaterra, tres hombres que se querían tanto que ningún hombre ni ninguna mujer podía interponerse entre ellos. No sería posible decir que eran refinados, ni de los que pueden pasar más allá del felpudo de las casas de personas decentes, porque, precisamente, eran soldados rasos del Ejército de Su Majestad, y los soldados rasos de nuestro servicio tienen poco tiempo para ilustrarse."
Epitafios de la guerra
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"«IGUALDAD EN EL SACRIFICIO» A. «Yo era un Tengo». B. «Yo era un "no-tengo".» (Juntos) «¿Qué habéis dado que no haya dado yo?»"
Epitafios de la Guerra 1914-18
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¡No haya tristeza! El Ejército dio libertad a un tímido esclavo: en el que la Libertad encontró fuerza en el cuerpo, el alma y la voluntad: por esa fuerza llegó a probar la Alegría, el Compañerismo y el Amor: por ese Amor a la Muerte partió: y en esa Muerte yace contento.
Extraña cabalgada de Morrowbie Jukes, La
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"Como dicen los ilusionistas, no hay engaño en este relato. Jukes fue a parar por puro azar a una aldea cuya existencia es perfectamente conocida, si bien es el único inglés que ha estado allí. Una institución similar solía prosperar en los alrededores de Calcuta, y se cuenta que si uno se interna en Bikanir, en el corazón del gran desierto de la India, se encontrará no una aldea, sino una ciudad donde los Muertos que no murieron -pero que ya no pueden vivir- han establecido su cuartel general."
Final del callejón, Al
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Rojas son nuestras caras y plomo es el cielo, de par en par las puertas del infierno, y sus vientos furiosos están sueltos; sube el polvo a la faz del firmamento y bajan las nubes, sudario ardiendo peso al subir y duras al posarse. El alma humana pierde su alimento, lejos de la pequeñez y el esfuerzo, dolido el corazón, enfermo el cuerpo, como polvo de un sudario se echa al vuelo el alma, que se aparta de su carne, como el cuerno del cólera, en su estruendo.
Foca Blanca, La
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"Cuanto voy a referir ocurrió, muchos años hace, en un lugar llamado Novastoshnah, o cabo del Noroeste, en la isla de San Pablo, allá por el mar de Behring. Contóme este cuento Limmershin, el reyezuelo de invierno, en ocasión en que el viento lo arrojó contra la arboladura de un barco que iba al Japón, y en el que yo me lo llevé a mi camarote, calentándolo y alimentándolo durante un par de días, hasta que se halló en disposición de tender el vuelo y regresar a San Pablo. Limmershin es un pajarillo de genio bastante raro; pero tiene la cualidad de no saber mentir."
Gato que caminaba solo, El
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"Sucedieron estos hechos que voy a contarte, oh, querido mío, cuando los animales domésticos eran salvajes. El Perro era salvaje, como lo eran también el Caballo, la Vaca, la Oveja y el Cerdo, tan salvajes como pueda imaginarse, y vagaban por la húmeda y salvaje espesura en compañía de sus salvajes parientes; pero el más salvaje de todos los animales salvajes era el Gato. El Gato caminaba solo y no le importaba estar aquí o allá..."
Gehazi, 1915
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"¿De dónde venís, Gehazí, figura venerable, de escarlata y armiño y cadena de oro de Inglaterra? «De seguir a Naamán y decirle que está bien todo, por ello mi celo me ha nombrado Juez en Israel.»"
Georgie Porgie
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"Si cree usted que un hombre no tiene derecho a entrar en el salón a primera hora de la mañana, cuando la criada está ordenando las cosas y quitando el polvo, estará de acuerdo en que la gente civilizada que come en platos de porcelana y posee tarjeteros no tiene derecho a opinar sobre lo que está bien o mal en una región sin colonizar."
Hermanos de Mowgli, Los
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"Eran las siete de una cálida tarde en las colinas de Seeonee cuando Papá Lobo se despertó de su descanso diario, se rascó, bostezó y estiró sus patas, una tras otra, para sacarse de encima la sensación de somnolencia. Mamá Loba estaba tumbada con su gran hocico gris entre sus cuatro cachorros, torpes y gritones, y la luna brillaba a la entrada de la caverna donde vivían..."
Himno antes de la acción, 1896
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"La tierra llena de rabia, los mares en sombras de furia, las Naciones en sus riendas en contra de nuestra ruta se levantan: antes de que desatemos las legiones, antes de desenvainar los filos, Jehová de los Truenos, Señor Dios de las Batallas, ¡ayúdanos!"
Himno de fin de oficio, 1897
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Dios de nuestros padres, conocido por los ancianos, Señor de nuestra más avanzada línea en la batalla, bajo cuya Mano terrible mantenemos el dominio sobre la palmera y sobre el pino Señor de los Ejércitos, queda entre nosotros, así nunca olvidaremos —nunca olvidaremos.
Hombre que fue, El
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"QUE quede claro que el ruso es una persona encantadora hasta que se mete la camisa dentro del pantalón. Como oriental, es encantador. Sólo cuando se empeña en ser tratado como el más oriental de los pueblos occidentales, en lugar de serlo como el más occidental de los orientales, se convierte en una anomalía racial muy difícil de manejar. El huésped nunca sabe qué rasgo de su naturaleza se mostrará de inmediato."
Hombre que quiso ser rey, El
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"La Ley, como dice la cita, establece una justa norma de vida que no es fácil de seguir. He sido muchas veces amigo de un mendigo, en circunstancias que a ambos nos impedían descubrir si el otro era digno. Todavía me falta ser hermano de un príncipe, aunque en una ocasión conocí de cerca a quien pudo haber sido un verdadero rey, y me prometieron la posesión de un reino: un ejército, un tribunal de justicia, rentas y principios políticos, todo de una vez. Pero ahora mucho me temo que mi rey esté muerto, y si quiero una corona tengo que buscarla por mi cuenta."
Judío errante, El
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"-Si das una vuelta al mundo en dirección al Oriente, ganas un día -le dijeron los hombres de ciencia a John Hay. Y durante años, John Hay viajó al este, al oeste, al norte y al sur, hizo negocios, hizo el amor y procreó una familia como han hecho muchos hombres, y la información científica consignada arriba permaneció olvidada en el fondo de su mente, junto con otros mil asuntos de igual importancia."
Juicio de Dungara, El
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“Todavía se refiere esto en las espesuras de la .montaña de Berbulda, y para corroborar su narración, señálase lo que aún queda en pie de la misión: una casa sin techo y sin ventanas. El Gran Dios Dungara, el Dios de las Cosas tales como son, el Terrible, el de Un solo ojo, el que tiene en su poder el Colmillo del Elefante robo, el propio Dungara fue autor de todo esto.”
Kim
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Los ooryas se rieron; el montañes avanzó amenazador. El lama, de pronto, elevó la cabeza y su sombrero gigantesco quedó totalmente iluminado por la luz del fuego que Kim acababa de encender.
La Aldea de los Muertos
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"Este relato no es una invención. Por un accidente, Jukes se encontró sin saberlo en un pueblo cuya existencia es muy conocida, pero que ningún otro inglés ha visitado. Hubo una institución semejante en los alrededores de Calcuta, y se dice que quien se interne en el riñón de Bikaner, que está en el gran desierto de la India, encontrará no ya un pueblo, sino toda una ciudad en donde se han establecido los muertos que no murieron, pero que ya no viven."
La cantinela del viejo canguro
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"No fue siempre el canguro como lo vemos ahora, sino un animal diferente con cuatro patas cortas. Era gris, era lanudo, era de un orgullo desmedido: bailó sobre una cresta en medio de Australia y fue a ver al pequeño dios Nqa. Fue a Nqa a las seis, antes del desayuno, y le dijo: -Hazme diferente de todos los demás animales para las cinco de la tarde."
La Ciudad de la Noche Pavorosa
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"El denso calor húmedo que se cernía, como una manta, sobre la faz de la tierra frustraba toda esperanza de sueño desde un primer momento. Las cigarras contribuían al calor, y los chacales, aullando, ayudaban a las cigarras. Era imposible sentarse tranquilo en la casa oscura, vacía, poblada de ecos, a contemplar el punkah mientras batía el aire."
La Guardia Irlandesa, 1918
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"No somos tan viejos en la Lista del Ejército, pero tampoco tan jóvenes en este oficio, pues tuvimos el honor en Fontenoy de unirnos a la Brigada de la Guardia."
La Inundación
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"Es imposible pasar el río esta noche, Sahib. Dice que ya fue arrastrada una carreta con una yunta de bueyes, y la ekka que partió media hora antes de la llegada del Sahib no alcanza aún la otra orilla. ¿El Sahib tiene prisa? Llevaré al elefante del vado para que el Sahib se convenza. ¡Oye, tú mahout, sal del cobertizo! Trae a Ram Pershad, y si el animal se atreve a luchar contra la corriente, nada digo."
La Legión Perdida
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"Cuando estalló el motín de la India, y muy poco antes del asedio de Delhi, un regimien¬to de caballería irregular indígena hallábase estacionado en Peshawar, en la frontera de la India. Ese regimiento se contagió de lo que John Lawrence calificó por aquel entonces de “manía general”, y se habría pasado a los rebeldes si se le hubiera dado la ocasión de hacerlo."
La litera fantástica
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Una de las pocas ventajas que tiene la India, comparada con Inglaterra es la gran facilidad para conocer a las gentes. Después de cinco años de servicio, el hombre menos sociable tiene relacio¬nes directas o indirectas con doscientos o trescientos empleados civiles de su provincia, con la oficialidad de diez o doce regimientos y baterías y con mil quinientos individuos ajenos a la casta de los que cobran sueldo del Estado.
La mariposa que pateó
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"Ésta, mi niño querido, es una historia... nueva y maravillosa... una historia completamente distinta de las otras, una historia sobre el sapientí¬simo soberano, Solimán-ben-Daoud... Salomón, el hijo de David."
La muralla, En
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"La joven Lalun pertenece a la más antigua de las profesiones. Su verdadera abuela fué Lilith, aquella que, como lo sabe todo el mundo, vivió antes que Eva. Los occidentales dicen cosas muy rudas acerca de la profesión de Lalun, y dan conferencías, y escriben folletos, y distribuyen esos folletos entre los jóvenes para aue la Santa Moral quede incólume. Pero en los pueblos del Oriente la profesión es hereditaria: la madre se la trasmite a la hija: nadie da conferencias, nadie imprime folletos, nadie se preocupa por ese problema, o más bien dicho. no hay problema..."
Las Finanzas de los Dioses
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SOLAMENTE DISPONIBLE EN PDF.
Libro de la selva, El
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Mundialmente conocida por su adaptación al cine, la novela aún es mas apasionante y divertida. Una historia para chicos y grandes, llena de aventuras y peligros, se desarrolla en un paisaje frondoso y colorido. Un libro que cada vez que se lee deja una nueva sensación en el alma y una nueva enseñanza para todos.
Libro de las tierras vírgenes, El
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Cuenta la historia de Mowgli, un niño hindú educado entre los lobos que aprende el lenguaje y las costumbres de la selva. El éxito de este libro entre los niños hizo que Kipling se dedicara especialmente a la pintura de personajes infantiles.
Limitaciones de Serang Pambé, Las
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"Si se consideran las circunstancias del caso, era lo único que él podía hacer. Sin embargo el serang Pambé fue colgado del cuello hasta su muerte, y Nurkeed también está muerto. Hace tres años, cuando el Saarbruck, un vapor de la Elsass-Lothringen, estaba cargando carbón en Adén y el tiempo era realmente tórrido, Nurkeed, el alto y gordo fogonero de Zanzíbar que alimentaba la segunda caldera de la derecha, a treinta pies abajo en la bodega, pidió permiso para ir a tierra."
Litera fantástica, La
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El libro de la selva y Kim fueron las dos obras que dieron fama universal a Rudyar Kipling, escritor nacido en Bombay (1865-1936), quien reveló con su producción literaria el fascinante universo, de la India legendaria y que mereció el Premio Nobel de literatura de 1907. En la serie de relatos que ofrecemos alcanzan perennidad los vívidos y penetrantes cuadros de lugares y de gentes de aquel mundo exótico, que tanto estremeciera su pluma.
Marca de la bestia, La
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Un refrán afirma que la India es más grande que el mundo. El autor que nació en la populosa ciudad de Bombay en 1865, recibió desde su primera infancia las vívidas impresiones de este mundo inagotable, tan alejado del de sus antepasados.
Mi verdadera historia de fantasmas
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"En algún lugar del Otro Mundo, donde existen libros, cuadros, obras de teatro, escaparates, y miles de hombres que dedican su vida a producir estas cuatro cosas, vive un caballero que escribe historias reales sobre los sentimientos reales de la gente. Se llama Walter Besant. Sin embargo, insistirá en que se trate a sus fantasmas -ha publicado un buen número de libros sobre ellos- con cierta frivolidad. Mr. Besant hace que los que han visto fantasmas hablen con familiaridad y, en algunos casos, flirteen escandalosamente con los espectros."
Milagro de Purun Bhagat, El
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"Hubo una vez en la india un hombre que era primer ministro de uno de los semiindependientes estados que hay en la parte noroeste del país. Era un brahmán, de tan bella casta, que estaba ya por encima de cuantos límites supone la división en castas, y su padre habia ocupado un importante empleo entre la gentuza de vistosos ropajes y los descamisados que formaban parte de una corte india montada a la antigua. Pero al ir creciendo Purun Dass, notó que el acostumbrado orden de cosas iba cambiando, y que quien quisiera elevarse era preciso que estuviera a bien con los ingleses e imitara cuanto a éstos les parecía bueno."
Moti Guj, amotinado
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"HABÍA una vez en la India un plantador de café que quería limpiar una zona del bosque para plantar café. Cuando hubo cortado los árboles y quemado la maleza, quedaban todavía los tocones de los troncos. La dinamita es cara y la quema lenta. El medio ideal para arrancar los tocones es el señor de las bestias, el elefante. O bien empuja el tocón hasta sacarlo de la tierra con sus colmillos, si es que los tiene, o lo arrastra con unas cuerdas. El plantador, por lo tanto, alquiló elefantes solos, por parejas y por tríos, y empezó a trabajar."
Motín de los rebeldes, El
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"CUANDO tres oscuros caballeros se ponían a discutir en San Francisco, sin datos suficientes, condenaban a una criatura hermana a una muerte de lo más desagradable en un país lejano, sin la más mínima conexión con los Estados Unidos."
Namgay Doola
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"HABÍA una vez un rey que vivía en la carretera del Tíbet, millas adentro del Himalaya. Su reino estaba a once mil pies del suelo y tenía exactamente cuatro millas cuadradas, pero la mayoría de estas millas eran verticales debido a la naturaleza del país. Sus rentas ascendían a algo menos de cuatrocientas libras al año y se gastaban en el mantenimiento de un elefante y de un ejército permanente de cinco hombres."
Namgay Doola (2)
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"Ala playa llegó un pobre exilado irlandés. El rocío empapaba su viejo abrigo helado. Aún su vapor de regreso no había zarpado: ¡ya era Mike concejal y proponía una ley!"
Nuestra Señora de las Nieves, 1897
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"Una Nación habló a una Nación, una Reina envió mensaje a un Trono: «Hija en la casa de mi madre, pero dueña soy de mí misma. Son mías las puertas para abrirlas, como mías son las puertas para cerrarlas, y en orden mi casa mantengo», dijo nuestra Señora de las Nieves."
Poemas (Rudyard Kipling)
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Precisamente así
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Había una vez, mi niño querido, una ballena que vivía en el mar y comía peces. Comía lubinas y sardinas, salmones y camarones, cangrejos y abadejos, a los meros y a sus compañeros, comía jureles y verdeles y hasta a la en verdad retorcida y escurridiza anguila se comía. A todos los peces que en el mar podía encontrar se los comía con la boca -¡así!
Puck de la colina de Pook
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En esta obra, Rudyard Kipling recurre a un personaje de Shakespeare, el duende Puck , para relatar e hilvanar una selección de historias que vivifican fragmentos sustanciales de la historia de Inglaterra. El travieso duende, convertido por Kipling en una excepcional conocedor tanto del mundo mágico como de los remotos sucesos de su país, acompa?ará a Dan y a Una, dos hermanos deliciosamente naturales y espontáneos, en un singular, poblado de caballeros normandos y sajones, piratas daneses, legionarios romanos, artistas del Renacimiento y prestamistas judíos.
Regreso de Imray, El
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"Imray consiguió lo imposible. Sin previo aviso, sin motivo concebible, en plena juventud, en el umbral de su carrera, se le antojó desaparecer del mundo, es decir, de la pequeña estación de la India donde vivía. Un día como hoy, aparecía lleno de vida, sano, feliz, perfectamente visible entre las mesas de billar del Club. Cierta mañana, desapareció, y ninguna de las diversas búsquedas que se emprendieron arrojó resultados sobre su paradero. Había abandonado su lugar en el mundo."
Retorno de Imray, El
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"IMRAY consiguió lo imposible. Sin previo aviso, sin motivo imaginable, en su juventud, en el umbral de su carrera, eligió desaparecer del mundo, es decir, de la pequeña colonia india donde vivía."
Rey de Kafiristan, El
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“La fórmula textual de la ley prescribe una conducta que no siempre es fácil seguir. Yo he sido muchas veces camarada de un mendigo, sin que él y yo supiéramos lo que cada uno de los dos valía. No he sido hermano de un Príncipe, aunque en cierta ocasión estuve a punto de emparentar con quien pudo haber sido un verdadero Rey, un hombre a quien tocaba un Reino, con ejército, rentas, tribunales, policía, todo completo. Hoy temo que mi Rey haya muero, y si ambiciono una corona, debo proporcionármela yo mismo.”
Rikki Tikki Tavi
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"Ésta es la historia de la gran guerra que Rikki-tikki-tavi sostuvo, con su solo esfuerzo, en los cuartos de baño del gran bungalow, en el acantonamiento militar de Segowlee. Ayudóla Darzee, el pájaro tejedor, y Chuchundra, el almizclero, que no anda nunca por en medio del piso, sino que se arrastra arrimado a las paredes, fue quien la aconsejó; mas Rikki-tikki llevó todo el peso de la encarnizada lucha."
Rukh, En el
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Entre las ruedas de la máquina del servicio público que gira a las órdenes del Gobierno de la India no hay ninguna más importante que la del Departamento de Bosques y Selvas. En sus manos está la repoblación forestal de toda la India, o lo estará cuando el Gobierno disponga de dinero para gastarlo. Los servidores de ese Departamento luchan a brazo partido con los torrentes de arena movediza y con las dunas que cambian de posición: las recubren de zarzas por los flancos, les ponen diques por delante y las sujetan en lo alto por medio de hierbas sufridas y de pinos espigados, de acuerdo con las normas de Nancy. Los hombres de ese Departamento son responsables de toda la madera que producen los bosques que el Estado posee en los Himalayas, los mismo que de las laderas peladas que los monzones barren hasta convertirlas en gargantas secas y en dolientes hondonadas; es decir, en otras tantas bocas que dicen a gritos el daño que puede producir el abandono. Realizan experimentos con batallones de árboles extranjeros y miman a los eucaliptos para que arraiguen y quizá para que acaben con la fiebre del Canal.
Segundo libro de la selva, El
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Baloo, Bagheera, Hermano Gris... ya no volverán a ver a Mowgli. El Niño de la Selva, al irse convirtiendo en un adolescente, empieza a sentir la llamada de la «manada de los hombres». Aunque a Kipling no le pareciera un final feliz, acepta la ley de la selva en la que el hombre siempre vuelve al hombre; tampoco Mowgli desea abandonar la selva, pero, como él mismo nos dice, «sus pies se mueven solos». Así, con la melancolía de tener que dejar a sus amigos, con los que tantas aventuras tuvo, se dirige por vez definitiva al poblado de los hombres. En la segunda parte de esta deliciosa fábula, Kipling da vida a una selva y a una manera de pensar llena de humanidad y de tradiciones indias.
Si
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"" Si puedes mantener intacta tu firmeza cuando todos vacilan a tu alrededor Si cuando todos dudan, fías en tu valor y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza..."
Sin bendición eclesiástica
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"-Señor de la vida, no puede ser. He orado tantas noches, y con tanta frecuencia he enviado presentes al santuario del Sheikh Badl, que sé que Dios nos dará un hijo: un hombrecito que crecerá y se convertirá en un hombre. Piensa en ello y siente contento. Mi madre será su madre hasta que yo pueda llevarle conmigo otra vez y el mullah de la mezquita de Pattan hará su horóscopo, ¡quiera Dios enviarle en una hora auspiciosa!, y entonces tú nunca te cansarás de mí, que soy tu esclava."
Stalky & Cía.
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El presente libro es, en cierto modo, una novela autobíográfíca, en la que Rudyard Kíplíng retrata su paso por un internado británico. El autor se transmita en el niño que fue y convierte el ingenio en foco de risas y canto a la infancia como única etapa libre de la hipocresía generalizada entre los adultos. Tal congo lo plantea Kíplíng, la labor de convertir a los muchachos en hombres de provecho se estructura como una lucha con dos bandos claramente diferenciados: los niños, que quieren que les dejen ser niños, y sus guardianes, que han de conseguir que dejen de serlo. A lo largo de la novela ambos grupos luchan por su postura; los adultos juegan con ventaja porque su razón tiene al futuro de su parte, pero la razón de los niños es mucho más divertida...
Tumba de sus antepasados y otros relatos, La
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"Algunas personas le dirán que si sólo quedara una hogaza de pan en toda India ésta se dividiría a partes iguales entre los Plowden, los Trevor, los Beadon y los Rivett-Carnac. Eso es sólo una manera de decir que algunas familias han servido en India generación tras generación de la misma manera que los delfines van en fila uno tras otro a través del mar abierto."
Un punto de vista del problema
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Un trato de algodón
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"Hace mucho, muchísimo tiempo, siendo Devadatta rey de Benarés, escribí algunos relatos acerca de Strikland, de la Policía del Punjab (el que se casó con la señorita Youghal) y acerca de Adán, hijo suyo. Strickland terminó ya su servicio en la India, y vive actualmente en un lugar de Inglaterra que se llama Weston-super-Mare, donde su esposa toca el órgano en una de las iglesias. Muy de tarde en tarde se traslada Strickland a la ciudad de Londres, y su esposa le obliga, de cuando en cuando, a que vaya a visitar a sus amigos. Fuera de esto, juega al golf y va en pos de los lebreles sólo por bien parecer."
Viaje al Japón
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"Esta mañana, después de las tribulaciones de una noche de balanceos, el ojo de buey de mi camarote me mostró dos grandes rocas manchadas y rayadas de verde y coronadas por dos raquíticos pinos de color azul negruzco. Al pie de las rocas un bote, que por su color y su delicadeza podía haber sido de madera de sándalo labrada, sacudía al viento de la mañana una vela rizada blanco marfil."
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